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Pellegrino, nuevo entrenador del Valencia

Posteado por on Lunes, 7 mayo, 2012

El excentral zurdo Mauricio Pellegrino (Leones, Córdoba; Argentina, 1971) ha sido confirmado como nuevo entrenador del Valencia para los dos próximos años, según ha anunciado el presidente del club, Manuel Llorente. La sorpresa había sacudido las entrañas de Mestalla después de que la Cope anunciara que Pellegrino dirigirá al equipo la temporada que viene. Más que nada por la escasa experiencia como técnico del exjugador argentino del Vélez, Barça y Valencia: tan solo ha entrenado en las categorías inferiores de L’Eliana y fue durante varios años el segundo de Rafa Benítez en el Liverpool. Sí se sabía, sin embargo, que es una persona de mucho crédito para Manuel Llorente, máximo dirigente de la entidad valenciana. Son amigos desde la época de Pellegrino como defensa valencianista, cuando Llorente era consejero delegado del conjunto campeón de dos Ligas y una Copa de la UEFA con el propio Benítez de entrenador.

“La obsesión es mala para la vida, pero buena para el fútbol”, sentenció Pellegrino en mayo de 2001 tras un gran marcaje a Viduka, el delantero australiano del Leeds, en una semifinal que llevó al Valencia a la final de la Champions perdida ante Bayern en Milan. Precisamente, se perdió en la rueda de los penaltis y el lanzamiento decisivo lo erró El Flaco Pellegrino, como le conocían en el vestuario. “La constancia y la fortaleza mental son mis virtudes. En la cabeza de los jugadores y de los equipos está la diferencia”, añadió.

Al final de la pasada campaña, cuando Llorente no quería renovar a Unai Emery, se interesó por tres posibles sustitutos: Luis García Plaza, entonces en el Levante, Mauricio Pochettino, del Espanyol, y Mauricio Pellegrino. Pero al conquistar el tercer puesto, Emery llamó al presidente y le dijo: “Aquí tiene lo que me pidió”. Entonces Llorente cambió de idea y renovó al preparador vasco.

Emery ha repetido este curso el mismo objetivo, pero él mismo decidió hace un par de meses que su etapa en Mestalla había tocado a su fin. El Valencia pensó entonces en tres opciones: Miroslav Djukic (Valladolid), Caparrós (Mallorca) y de nuevo Pellegrino.

Si finalmente opta por el preparador argentino, el Valencia habrá seguido en parte la senda marcada por el Barça, al confiar en un técnico de la casa como Tito Vilanova para suplir a Guardiola ante la sorpresa general. El director deportivo del Valencia, Braulio Vázquez, confesó a este periódico que la gestión de la directiva azulgrana del cambio de su entrenador le había parecido admirable. “Pellegrino es un Bielsa sin experiencia”, cuentan en el club valenciano. 

Persona muy reflexiva y amante de los libros (le encantan Pablo Neruda y Eduardo Galeano), a Pellegrino se le abren ahora las puertas del Valencia, un equipo y un público tan exigente y apasionado que no le sirve con ser tercero. Su obsesión por el fútbol tomará cuerpo en Mestalla. A pesar de que nunca le gustó el entorno: “Fuera del vestuario me gustan pocas cosas. El fútbol es un deporte, lo demás es bastante cínico (…) Las televisiones, los patrocinadores… Si volviera a nacer, repetiría toda mi carrera gratis. Hace 50 años, jugaban por la comida. El fútbol existía sin la prensa”.


El Ramiro sigue adelante

Posteado por on Lunes, 7 mayo, 2012

Al entrar en el polideportivo de Magariños, parece un lunes cualquiera. El ruido del bote de los balones se mezcla con el bullicio que arman los casi 50 niños y niñas de nueve años. Son las cuatro de la tarde y los benjamines son los primeros en entrenarse. Como cada lunes. Un chico de unos 20 años entra preguntado por la tienda de merchandising y a los pocos minutos sale sonriendo con una bufanda del equipo colgada en su cuello. Cualquiera diría que hace apenas 24 horas el primer equipo del Estudiantes consumó el descenso a LEB (segunda división) por primera vez en sus 64 años de vida, al perder ayer el último partido contra Ucam Murcia (80-86) y finalizar la temporada con solo 11 victorias y 23 derrotas. El peor balance de su historia.

Pablo Borrás es el encargado de dirigir la cantera del club estudiantil, una de las más grandes de España, compuesta por más de 50 equipos masculinos y femeninos en los que juegan unos 1.000 niños y niñas. “Nosotros seguimos trabajando igual, el posible cambio de categoría no va a afectar a nuestra labor con la cantera ni a nuestra filosofía como club”, declara Borrás con tranquilidad. Eso queda claro al ver a los niños entrenándose. La mayoría de ellos es ajena al descenso, aunque parece que algunos sí están preocupados por si les puede afectar directamente, como el benjamín que hoy le ha preguntado al director de cantera durante el entrenamiento: “Y ahora, ¿qué va a pasar con la cantera?”. La respuesta es cristalina: nada.

Pero, ¿qué pasa con los chicos mayores, los que están a punto de convertirse en séniors, los que tienen como estímulo jugar un día en ACB, está en peligro esa motivación? Borrás asegura que el “posible descenso” tiene una doble lectura ya que para algunos dar el salto al primer equipo “puede ser más asequible si juega en LEB que en ACB”. El responsable de la cantera insiste en calificar el abandono de la máxima categoría del Estudiantes como “posible” ya que todavía tienen una posibilidad se permanecer en ACB si alguno de los equipos de LEB Oro que consigue el ascenso no logra reunir el aval requerido por la Asociación de Clubes. Así que hasta el 15 de junio el club y la afición mantienen la esperanza.

El ambiente del Ramiro trata de ser positivo, con la idea de que este varapalo no afecte a su bien más preciado, la cantera. De centrarse más en el espectacular apoyo que ayer la Demencia, su afición, les demostró, a pesar de haber caído en los infiernos, a pesar de la rabia de la derrota. “Tenemos una de las mejores aficiones de Europa, lo que significa que somos algo más que un club”, dice Borrás. Sin embargo, el martilleo constante de que no todo se ha hecho bien se sigue escuchando. El Estudiantes, uno de los grandes, aguarda esperanzado al 15 de junio mientras, en silencio, y casi a escondidas, analiza los errores tan caros cometidos este año.


Estreno europeo de un clásico

Posteado por on Lunes, 7 mayo, 2012

Europa asistirá el miércoles a un duelo clásico del fútbol español inédito hasta ahora en las competiciones internacionales. Tres cuartos de siglo, 75 años, lleva el Atlético en Primera, por la que siempre ha campado el Athletic, al que contemplan 81 temporadas en la máxima categoría. Son 150 enfrentamientos ligueros, los primeros disputados en la temporada inaugural, la 1928-1929 (3-3 en San Mamés y 2-3 en Madrid) y el último, el 21 de marzo en el Calderón, con victoria atlética (2-1). Centenar y medio de partidos entre dos clásicos del fútbol, condenados a cruzarse una y otra vez, aunque sus enfrentamientos rara vez hayan servido para alcanzar la cumbre de un título, porque a tantos choques ligueros acompañan solo tres finales entre ambos, todas en Copa del Rey. No son demasiadas para dos de los equipos más laureados de España en las competiciones a ida y vuelta, segundo el Athletic en títulos coperos con 23 en 35 finales, y cuarto el Atlético, que cuenta con nueve Copas del Rey y otros tantos subcampeonatos.

Atlético y Athletic deberían conocerse bien, porque ha habido duelos suficientes para ello y porque, además, uno es heredero directo del otro: el conjunto colchonero fue fundado por tres vizcaínos que aspiraban a establecer una sucursal madrileña del equipo vasco. Los caminos de Athletic y Atlético se cruzaron por primera vez en una final, en la edición de 1921 de la Copa del Rey. Los bilbaínos se hicieron con el título tras aplastar (4-1) al club con el que entonces compartían denominación, el Athletic de Madrid. Tampoco tuvo suerte el equipo de Escudero, Collar y Peiró, derrotado en la final de Copa de 1956 por el Athletic de Fernando Daucik y un gol de Maguregui en el minuto 70. Sin embargo, el último antecedente es favorable a los colchoneros, que, con Luis Aragonés al frente, se impusieron al Athletic de Clemente en la final de la temporada 1985-1986. Hugo Sánchez anotó los dos tantos del Atlético y Julio Salinas, que al final de aquella temporada cambió San Mamés por el Calderón, hizo el gol de los bilbaínos.

No hay más duelos a cara o cruz entre los dos equipos rojiblancos por excelencia. En cambio, los dos se han enfrentado a rivales españoles en las competiciones internacionales. Una sola vez el Athletic, que eliminó al Barcelona en cuartos de final de la Copa de la UEFA de 1976-1977 (4-3 en el global de la eliminatoria). Cinco (y media) el Atlético de Madrid. La última de ellas, ante el Valencia, concluyó con la clasificación para la final de Bucarest. Pero probablemente el recuerdo más doloroso sea la eliminación ante el Real Madrid de Di Stéfano en las semifinales de la Copa de Europa 1958-1959. La aplicación de las reglas actuales hubiese dado el pase a la final al Atlético, derrotado en el Bernabéu por 2-1 y vencedor por 1-0 en la vuelta disputada en el Metropolitano de Madrid. Pero las reglas eran otras, y el Real Madrid se impuso en el encuentro de desempate, jugado en Zaragoza, por dos goles a uno. Otras reglas en otros tiempos del fútbol europeo. Ahora, ese tiempo es del Athletic y del Atlético, y el miércoles Europa asiste a un duelo que tenía pendiente.


“Hay que volver a la cantera”

Posteado por on Lunes, 7 mayo, 2012

Media hora después de consumarse la tragedia, las gradas del Palacio de los Deportes seguían retumbando al grito de ‘¡Que salgan los toreros!’. La Demencia recurría al cántico de las mejores tardes para animar a una plantilla que acababa de firmar la peor faena de la historia. “La afición es el principal activo de este club. En ella hay que apoyarse para salir adelante”, contaba el capitán, Carlos Jiménez. “Los valores de este club son los que darán ideas claras para el futuro. Ser del Estudiantes significa una serie de cosas que hay que poner ahora mismo sobre la mesa, ese es el valor que tiene ese club. Retomar una filosofía”, comentó el entrenador, Trifón Poch. 

Al Estudiantes solo le queda aprovechar el resquicio administrativo de que alguno de los clubes de la LEB que logren plaza en la ACB no pueda cumplir con las exigencias económicas de la máxima categoría. El 14 de junio acaba el plazo y el Iberostar Canarias pelea por reunir el dinero para pagar el canon que exige la máxima competición (cerca de cuatro millones de euros). 

“Pasado el primer momento de tristeza, quizá sea la oportunidad para hacer borrón y cuenta nueva”, analiza Aíto García Reneses, estudiante del Ramiro de Maeztu que se inició en el baloncesto en el equipo del colegio y llegó a jugar durante cinco temporadas en el primer equipo de Estudiantes. “Hace falta un análisis profundo. Los clubes hay momentos que toman un camino u otro y dependiendo de las decisiones se alejan de una idea. Estudiantes, Joventut, Barcelona e incluso el Real Madrid siempre han tenido una cantera muy buena, gracias a un excelente trabajo y unas excelentes estructuras en las categorías inferiores. Hay ocasiones en que la apuesta por esa cantera no da todos los frutos o todos los resultados que se espera de ella, pero eso no puede hacer que se abandone como una prioridad”, analiza desde sus casi 50 años de experiencia. “Hay veces que se deja de creer en la cantera a pesar de ser la filosofía fundacional, pero en estos clubes siempre hay que volver a ella y ahora quizá sea un buen momento”. 

También aconseja apostar por la autocrítica Alberto Herreros, histórico de la cantera estudiantil que vistió durante ocho años la camiseta de tirantes del primer equipo. “Ha sido un palo durísimo, pero hay que aprender de los errores. El Estudiantes es un histórico y detrás de eso hay una filosofía que es la base y la fuerza para que, esté donde esté el año próximo, vuelva lo más rápidamente posible a la élite”.

Un análisis similar al que aporta Orenga, actual seleccionador sub-20 que jugó siete años en el equipo colegial. “El Estudiantes lo ha pasado mal en las últimas temporadas, así que este descenso era por desgracia una situación que se veía venir… El club ha vuelto a intentar apostar por la cantera, por sus símbolos, y el problema no es que el romanticismo no pueda funcionar en el deporte, sino que en estas apuestas románticas, como la del Estudiantes, no hay ni la mínima opción para el fallo. Si tienes un error, lo pagas caro. Es lo que ha pasado. Ahora hay que volver a construir el proyecto, tener clara la filosofía y empezar de cero”.

Por la plantilla de Estudiantes han pasado este curso hasta 18 jugadores. Hasta 11 de ellos han completado su formación en la cantera colegial, pero en la practica el dato es menos romántico. Al margen de Carlos Jiménez, que regresó el pasado verano de la mano de Pepu Hernández para completar su 13ª temporada en el club, de Germán Gabriel que sumaba su tercer curso en su segunda etapa y de Rodrigo de la Fuente, que debutaba con 35 años en el primer equipo tras salir del Ramiro con 18 años, la presencia de los canteranos ha sido testimonial. Solo Granger, con 30 minutos de media, y Clark, con 15, han participado en una rotación descompensada en la que apenas ha habido noticias de Driesen, Jaime Fernández, Lucas Nogueira, Álvaro Lobo y Edu Martínez. Tras la salida de Pepu, Flores y Wright, llegaron al rescate Kirksay, Deane, Lofton y Bullock. Solo Kirksay alcanzó los 10 puntos de media valoración en su estancia en Madrid.

 La directiva, centro de todos los reproches de la afición al término del encuentro ante el Murcia y artífice de una errática política deportiva con demasiados tiros al aire, tiene el mandato de reconducir la situación para salir del pozo.

“Toca afrontar una profunda reflexión interna, con calma y pensando lo mejor para la entidad. Todos tienen que apoyar y ahora que viene lo complicado hay que estar ahí, y creo que estarán. Estudiantes es un club totalmente distinto y único. Son años de historia y son unos valores que hay que mantener. No es solo el equipo, hay muchas cosas más. Hay que agradecer a la afición porque han estado siempre”, señala el director general de la entidad estudiantil, José Asensio. La élite del baloncesto español espera a uno de sus históricos. Toca catarsis.


De escollo a tabla de salvación

Posteado por on Lunes, 7 mayo, 2012

El Atlético vuela a Bucarest en busca de la Liga Europa, un objetivo que al poco de su llegada al banquillo rojiblanco hizo dudar a Diego Pablo Simeone sobre la conveniencia de exprimir al equipo para alcanzarlo. Por un momento lo procesó como un obstáculo para llevar a cabo la principal tarea para la que fue llamado para reemplazar a Gregorio Manzano. El club le contrató para meter al equipo entre los cuatro primeros y poder contar con la bolsa de 20 millones que puede suponer la Liga de Campeones. Así lo manifiestan aún, en privado y en público, algunos de sus dirigentes cuando se les pregunta si prefieren ganar la final del miércoles o estar la temporada que viene en la máxima competición continental. La Liga Europa otorga prestigio, pero la Champions ofrece la liquidez financiera que tanta falta le hace al Atlético. En los primeros días de marzo, antes de viajar a Estambul para defender el 3-1 obtenido ante el Besiktas en la ida de los octavos, Simeone le dio la vueltas a la altura de la alineación que presentaría en el estadio Ionone. No tenía claro si merecía la pena salir con todo lo mejor que tenía a su disposición. A Diego y Tiago, en la recta final de sus lesiones, no quería forzarlos, y Filipe Luis y Arda acababan de terminar su proceso de recuperación de sendas dolencias musculares. Silvio y Antonio López también estaban de baja.

Sentado en las gradas del Cerro Espino observando las evoluciones del equipo filial, Simeone dejó caer en su entorno la incertidumbre que le inquietaba, darlo todo en la competición doméstica para tratar asegurar una plaza en la Champions o ir a por todas en Europa: “¿Qué hago? Si caes en semifinales de la Liga Europa, luego nadie se acuerda y el club necesita estar en la Liga de Campeones”. Finalmente, el técnico decidió alinear su equipo más potente. Jugaron Filipe Luis y Arda y Falcao y Adrián arriba. Aquel partido resuelto de manera autoritaria (0-3) en un escenario hosco marcó un punto de inflexión para lo bueno y para lo malo. El once que presentó, salvo la presencia de Koke, que perdió la titularidad con la vuelta de Diego, con toda probabilidad será el que salte al estadio Nacional de Bucarest para pelear un título que suba la nota del curso.

Desde aquel partido en Estambul, Simeone ya no dudó en volcarse por completo en la consecución de un título que ha obligado a sus jugadores a un esfuerzo físico que ha acusado en partidos de Liga pegados a los compromisos europeos. A cada tropiezo, o cada partido mal jugado en el campeonato liguero, Simeone ha respondido ante la prensa con el discurso del sufrimiento para el organismo de sus futbolistas de jugar dos veces por semana. “Invitaría a los que hacen los calendarios a jugar un domingo a las 12 de la mañana después de haberlo hecho el jueves por la noche para que sepan cómo se sienten mis jugadores”, llegó a decir el técnico rojiblanco tras caer ante el Levante. El Atlético venía de eliminar al Hannover, llegó el viernes de madrugada y el sábado estaba viajando a Valencia. En esa misma comparecencia, con ese rapado a lo marine que luce, articuló un discurso marcial para limpiar de las cabezas de sus futbolistas la fatiga acumulada por el agobio del calendario: “No ha frío, no hay calor, no hay cansancio”. Solo le faltó decir “no hay dolor”. A un partido del título, Vizcaíno, ayudante de Simeone, dice que el agotamiento no puede ser una excusa: “Es una final y hay que morir en el campo”.


El sueño que nació en ‘El teatro’

Posteado por on Lunes, 7 mayo, 2012

“Jugar aquí es un sueño, ganar es una realidad”, les dijo Marcelo Bielsa a sus futbolistas emocionados por enfrentarse al Manchester United en Old Trafford. Era una emoción compartida: unos 4.000 aficionados acompañaron al equipo. El espectáculo en la calle, en la grada y en el terreno de juego fue soberbio. Estaba claro que el mensaje de Marcelo Bielsa había sido bien recibido en todo el entorno. Probablemente, en el Teatro de los sueños nació el sueño europeo del Athletic, el sueño de la Liga Europa que hasta entonces había tenido mucha carga anímica, pero que seguramente en el corazón rojiblanco ocupaba un lugar secundario respecto a la competición histórica del club bilbaíno, la Copa del Rey.

El espectáculo de Old Trafford (2-3), con el mejor fútbol desarrollado por el Athletic en varias décadas, no solo repuso al club bilbaíno en el mapa del fútbol europeo, sino que significó un auto de fe en la consecución de un título que no entraba en las previsiones iniciales. Conseguida la realidad de ganar y reclamar un elogio generalizado en el fútbol de medio mundo, los futbolistas y la afición comprendieron que esa competición europea estaba a su alcance. Además, el nuevo formato de la Liga Europa incluía a equipos de relumbrón. La presencia de clubes como los dos Manchester, el United y el City, el Valencia, el Atlético, el Sporting de Lisboa, el Ajax, el Schalke 04… otorgaba al campeonato un lustre que antiguamente no tenía.

Cuando el Athletic eliminó al United, el título dejó de ser un sueño para convertirse en la ambición de la realidad. La frontera se había traspasado ante el rival más prestigioso de cuantos competía en la Liga Europa, tras caer de la Champions. Atrás quedaba aquella fase de grupos donde el Athletic pasó con alguna holgura y algún sufrimiento ante el Salzburgo, un escollo salvado mediante dos penaltis transformados por Fernando Llorente. En dieciseisavos de final, el Lokomotiv fue un hueso duro de roer que puso a prueba la fortaleza anímica del equipo de Bielsa.

El sorteo que deparó el enfrentamiento contra el Manchester se antojó inicialmente como el premio de jugar en una ciudad, un estadio y ante un rival de postín. Ahí surgió la ambición de Marcelo Bielsa y la apuesta definitiva por una competición que podía llevar al Athletic a disputar dos finales en la misma temporada. El decaimiento en la Liga era el contrapeso a la fortaleza en Europa en un colectivo que apenas utilizaba 15 futbolistas.

La frase de Bielsa se ha convertido en un emblema que no solo ha llevado al Athletic a la final del miércoles frente al Atlético. La frase le sirve igual al argentino para explicar la actitud con la que hay que afrontar una final, quizás inesperada, pero ahora más deseada que nunca, tras la decepción de 1977, cuando el Juventus le birló el título al Athletic de Iribar, Rojo, Dani, Villar, Irureta y compañía. Quizás todo empezó en Manchester y acabará en Bucarest. 33 vuelos fletados desde hoy hasta el miércoles han dejado incluso a aficionados con entrada en Bilbao. El aeropuerto de Bucarest no da abasto y previsiblemente San Mamés se llenará para ver la final en dos pantallas gigantes. La locura ha comenzado.


Drama hasta el último aliento

Posteado por on Domingo, 6 mayo, 2012

El pequeño estadio de Vallecas, el domingo a las 20.00, concentrará todos los miedos, todos los nervios y todas las emociones, 37 jornadas después del arranque de la Liga. Un escenario indeseable para el Granada, sin tres de sus mejores jugadores: sancionados Siqueira, Moisés y Benítez (este último por lanzarle un botellazo al árbitro Clos Gómez el sábado ante el Madrid en un encuentro de alto voltaje) a pesar de los esfuerzos de su entrenador, Abel Resino, por alejarlos de la trifulca mientras se ponía las manos en la cabeza. Tras ascender a Primera 35 años después y una campaña aparentemente tranquila, el Granada no esperaba verse en una como esta. Tampoco el Rayo, desplomado inopinadamente después de haber despertado todos los elogios en el comienzo de la segunda vuelta, en la pomada de los conjuntos más alegres y goleadores; arrastrado en la última fase por los enfrentamientos entre la directiva y el vestuario.

Todos, salvo el Sporting de Gijón, dependen de sí mismos para salvarse. El Zaragoza viene de un esfuerzo descomunal por salir del foso, pero con la piel endurecida por ese ejercicio de supervivencia repetido en los últimos años. Visita a un Getafe sin nada en juego salvo el orgullo, que no es poco en un conjunto dirigido por Luis García Plaza. Tras declarar que sentía “vergüenza” de sus futbolistas, Manolo Jiménez supo tocarles la fibra sensible y jugar con una intensidad insoportable para sus rivales.

Desde las cumbres de la Champions hasta el subsuelo, el Villarreal ha sido castigado por una decisión estratégica (vender a Cazorla) y una desgracia (la lesión de más de un año de Rossi). El cuadro primero de Juan Carlos Garrido, después de José Molina y ahora de Miguel Ángel Lotina recupera al menos a Senna, su líder espiritual, para rascar el punto requerido ante el Atlético en El Madrigal. El estado del conjunto de Simeone, que necesita ganar para aspirar a la Champions, dependerá de lo que suceda el miércoles en Bucarest en la final de la Liga Europa ante el Athletic. Al Atlético se le ha hecho corto el campeonato.

Ya clasificado para la Liga Europa por ser finalista de la Copa, el equipo de Bielsa visita en el Ciutat de València a un Levante con opciones de entrar en Europa por primera vez en sus 103 años de historia. Y la intención de convencer a su principal estrella, el delantero Koné, reacio a jugar para no marcar un 18º tanto que lo obligaría a volver al Sevilla. Sin hacer ruido, Osasuna completaría una temporada espléndida si superara en Santander a un Racing ya descendido.

Tras ceder en la lucha por la tercera posición con el Valencia, que está a punto de contratar a Mauricio Pellegrino como nuevo entrenador, el Málaga también romperá sus límites si vence al Sporting en La Rosaleda. El talonario del jeque Al Thani y su apuesta por un técnico tan solvente como Manuel Pellegrini habrá llegado a buen puerto. Otra historia bien distinta ha sido la del Mallorca, un homenaje a la cohesión defensiva por parte de su preparador, Joaquín Caparrós, consiguiendo ser el tercero menos goleado (42) con muy pocos recursos. Y el inconveniente de despedirse en el Bernabéu, en casa de un campeón siempre hambriento de récords: si el Madrid ganase, llegaría a los 100 puntos, además de pulverizar la marca de goles, 45 de los cuales pertenecen a Cristiano Ronaldo, alejado de la cifra inhumana de Leo Messi: 50 tantos, 12 más que la marca tanto tiempo recordada de Zarra y Hugo Sánchez.


Se va Guardiola, se abre la veda

Posteado por on Domingo, 6 mayo, 2012

Al igual que cuando se despidió como jugador, Pep Guardiola se paseó el sábado por el Camp Nou con su familia después de su último partido en el estadio como entrenador del Barcelona. Aún le quedan dos encuentros, uno de Liga, el sábado en el campo del Betis, y la final de Copa contra el Athletic, el día 25 en el Calderón, antes de convertirse en un personaje “anónimo” y recuperar durante un año sabático las ganas de regresar al fútbol. Ahora mismo se ha quedado sin energía para dirigir al Barça y necesita distanciarse tras ser utilizado como referente de Cataluña. A algunos les parece una deserción después de las derrotas contra el Chelsea en la Champions y ante el Madrid en la Liga mientras que otros convienen en que se ha ganado el derecho a decidir por el legado que deja, más allá de la controversia que pueda provocar su figura.

En unos momentos de regresión, cuando la mayoría de los entrenadores desplegaban a sus equipos a partir del doble pivote (4-2-3-1), Guardiola evolucionó el juego y apostó en el Barcelona por el mediocentro y los extremos, elección que le permitió descubrir a Busquets y Pedro, Cuenca y Tello, además de liberar a Messi. Aun cuando partían de la misma idea, el Barça de Guardiola ha seguido una trayectoria opuesta al de Johan Cruyff. El dream team empezó con Laudrup y acabó con Romario. El equipo de Guardiola, por contra, se inició a partir de Eto’o y concluye con Messi. Una cuestión de nueves, verdaderos o falsos, punto neurálgico del juego. Ha habido momentos incluso, sobre todo al final de la temporada, en que ha parecido que el Barça comenzaba los partidos donde antes los terminaba, sobre todo por la apuesta ofensiva (3-4-3), de manera que, una vez que se renunció al plan B, se quedó también sin el efecto sorpresa.

A Tito Vilanova le tocará retomar el hilo y decidir si vuelve a los orígenes o la idea todavía tiene recorrido. No es fácil discernir a veces entre la normalidad o la extravagancia en el Barça. Guardiola, de momento, ha dejado dicho: “Os dejo en las mejores manos posibles. El que más pierdo soy yo. Tengo que desabrocharme el cinturón, pero vosotros no lo hagáis”. El papel de Messi y Cesc, la recuperación de Piqué y Villa y el grado de participación de Xavi son asuntos capitales en la reorganización del plantel azulgrana, que, por otra parte, necesita un par o tres de fichajes si no quiere perder calidad y competitividad, esclavo como es de la cantera.

Aunque la transición deportiva se anuncia momentáneamente pacífica, a expensas de las decisiones que tome Vilanova, la paz social está amenazada desde que se anunció la salida de Guardiola, personaje aglutinador, referente y portavoz del barcelonismo por su credibilidad institucional. El expresidente Joan Laporta denunció el mismo sábado que la actual directiva “está obsesionada por destruir cuanto nosotros construimos, incluido Pep”. Algunos sectores del barcelonismo parecen dispuestos a medir la fortaleza del presidente, Sandro Rosell, al que se considera presuntamente más vulnerable después de que parta Guardiola. La afición ha madurado y aumentado su autoestima, al punto que acepta las derrotas que significan la pérdida de un título, además de aplaudir las jugadas que no acaban en gol, algo impensable hace un lustro. No se sabe cómo responderá, en cambio, si se retoma la pugna Rosell-Laporta y se divide al Barcelona.

Ante la duda, Guardiola dejó una imagen clarividente: el círculo, a modo de sardana, que formaron como es costumbre los jugadores y el cuerpo técnico y los auxiliares. La mejor manera de visualizar la socialización del fútbol y combatir las jerarquías y los egos.


Dos tipos duros

Posteado por on Domingo, 6 mayo, 2012

“Simeone y yo acordamos no dirigirnos la palabra hasta un mes después de la final. El Mono Burgos ofrenda de intermediario, pero yo también tengo el mío”, anunció Marcelo Bielsa en la jornada abierta que decreta la UEFA antes del desenlace de la Liga Europa en Bucarest. El respeto entre ambos técnicos, ahora en los banquillos del Atlético y el Athletic, ha sido el mismo que tuvieron cuando Diego Pablo Simeone era futbolista y Bielsa seleccionador argentino. Simeone declaró su admiración por El Profe y Bielsa reconoció en El Cholo “su espíritu competitivo del futbolista y el entrenador que sabe atacar y defenderse y que proclama la intensidad en el juego”. Uno de los dos se convertirá el miércoles en el cuarto entrenador argentino, tras Luis Carniglia, con el Madrid; Helenio Herrera, con el Inter, y Alfredo Di Stéfano, con el Valencia, en obtener un título europeo.

La relación entre Bielsa y Simeone como seleccionador y capitán fue de respeto mutuo, con la distancia prudente entre dos fuertes personalidades que desempañaban papeles de jerarquía en el fútbol argentino. El Cholo fue, junto a Matias Almeyda, el jugador bandera del ciclo que va desde el debut de Bielsa en febrero de 1999 en un partido amistoso en Venezuela hasta el Mundial de Corea del Sur y Japón 2002. Simeone entendió rápidamente la pizarra y la metodología del técnico rosarino y Bielsa siempre dejó caer que su capitán representaba como nadie lo que era defender la camiseta argentina porque “adonde no llegaba con la técnica lo hacía con la garra”. Juntos disputaron 30 partidos con la selección: 19 victorias, seis empates y cinco derrotas. De la mano de Bielsa, Simeone se convirtió en el jugador que más veces lució la albiceleste, 106, aunque luego fue superado por Ayala y Zanetti. Ahora tiene la posibilidad de ser el tercer futbolista que consigue títulos europeos como jugador (Inter 1998) y entrenador, tras Dino Zoff y Huub Stevens.

Cuenta Gustavo López, que convivió con Simeone y Bielsa en la selección argentina, que hay una anécdota que resume la relación entre maestro y alumno: “Simeone pretendía utilizar una jugada de estrategia que le iba bien porque entraba bien de cabeza y había hecho muchos goles. Bielsa le escuchó, pero decidió que se haría la que él creía que era la mejor. Ahí ya se veía que Simeone iba para entrenador porque proponía soluciones al técnico aunque luego este tomara sus propias decisiones”.

“El Cholo no era de preguntarle mucho. Era más de observarle y absorber en silencio. Lo más visible que hay en el Atlético de la influencia que ha ejercido en él Bielsa es la presión, la pelota parada, el intento por que el rival nunca te supere corriendo y el ritmo alto que intenta imprimir a los partidos”, analiza Gustavo López. Esa visión del futbolista en constante movimiento concuerda con una bronca a Bassedas, Gallardo y Palermo durante un entrenamiento: “No hay cambio de ritmo, no hay ataque, no hay dolor”. “Simeone siempre dice que de Eriksson tomó la justicia para la gestión de grupos, de Basile la parte anímica y de Bielsa el trabajo de campo”.

En aquel Mundial de Corea del Sur y Japón vivieron juntos en el banquillo uno de los episodios más dolorosos de sus carreras: la eliminación en la primera fase, cuando Argentina era la gran favorita, a manos de Suecia. Simeone no jugó ese partido. Había llegado a la cita con poca preparación por culpa de una lesión jugando para el Lazio que le tuvo apartado de los terrenos de juego hasta un mes antes de su inicio. Bielsa le convocó y le hizo jugar el primer partido, ante Nigeria (1-0); la primera parte frente a Inglaterra (0-1) y le sentó a su lado en el fatídico empate con los suecos (1-1). “Bielsa leyó bien la situación. No estaba para jugar”, reconoció posteriormente Simeone, probablemente ya más con la visión de la toma de decisiones de un técnico que con la ira del jugador que se queda fuera de un partido importante.

Sin embargo, al poco de producirse esa derrota tan dolorosa, según cuenta Roman Lucht por boca de Germán Burgos en la biografía de Bielsa, este se derrumbó: “Burgos cuenta que les reunió a todos en el hotel de concentración y que quiso armar una charla y empezó a llorar. Burgos se levantó para consolarle porque no creía que un hombre como Marcelo pudiera venirse abajo de esa manera”. Lucht , conocedor de los dos técnicos, se atreve a augurar el planteamiento de la final: “Bielsa planteará el partido desde la pelota y Simeone desde los espacios”.


Desciende el último romántico

Posteado por on Domingo, 6 mayo, 2012

Se respiraba el luto por las galerías del Palacio de los Deportes. Los jugadores del Asefa Estudiantes desfilaban camino del vestuario con la losa de un descenso histórico sobre sus espaldas tras caer (80-86) ante el UCAM Murcia en un partido que ponía punto final a una temporada convulsa. En ese recorrido, Carlos Jiménez tuvo que levantar la cabeza e interrumpir el paso para fundirse en un abrazo con Felipe Reyes. “Se te va a echar mucho de menos”, soltó el capitán madridista al estudiantil en medio del arrumaco.

Jiménez colgaba la camiseta de tirantes después de 18 temporadas en la élite (13 en el Estudiantes y cinco en el Unicaja) y 457 partidos como colegial. Solo Azofra, ahora director deportivo del club, supera, con 610, su hoja de servicios con los del Ramiro de Maeztu. Ambos estaban, junto al propio Reyes, el 31 de enero de 2000 en Vitoria levantando la Copa del Rey, hasta la fecha la última pica en Flandes de un histórico que se marchitó esta temporada vivida en un sinvivir. Era el descenso del último gran romántico del baloncesto español.

El pasado verano, el club del Ramiro, recién salido de un concurso de acreedores en 2010 y sin dinero para dispendios, realizó una apuesta en busca de la identidad perdida y recurrió a dos de sus símbolos recientes más reconocibles. Pepu Hernández y Jiménez se convirtieron en la imagen de un prometedor proyecto al que meses después se sumó Rodrigo de la Fuente. A Luis Casimiro le quedaba un año de contrato en el banquillo, pero fue destituido. Meter al equipo en la Copa y en playoffs dos años atrás y salvarlo con solvencia el curso pasado no fue suficiente.

“Queremos volver a ser un equipo de patio de colegio, en el mejor sentido”, dijo Pepu en su presentación. Pero la fórmula no resultó. El bajo rendimiento de Flores y Wright, dos de los extranjeros llamados a marcar diferencias, y la endeblez de una plantilla que apenas alcanza los 25 años de edad media instalaron al equipo en la inestabilidad. “Era un proyecto de riesgo, con muchos jóvenes y varios debutantes, y no ha salido como esperábamos”, reconoció el director general del club, José Asensio.

Se marcharon Pepu, Flores y Wright y llegaron Trifón Poch, Kirksay, Lofton, Deane y Bullock, pero la condena era inevitable. Era la crónica de una muerte anunciada de un club atribulado y zarandeado por la crisis.

Mediados los años 90, en tiempos de apogeo, llegó a tener el quinto presupuesto de la Liga con unos 500 millones de pesetas de la época, en 2005 aún se mantenía entre los ocho primeros con 7,5 millones de euros, pero en 2010 vio cómo su hucha languidecía y pasaba a ser el 12º con poco más de cuatro millones de euros.

Subsistió con solvencia durante años vendiendo las joyas que producía su cantera (Herrero, Reyes, Carlos Suárez, Jiménez…) y superó el concurso de acreedores. Pero los bandazos deportivos y la crisis se lo han llevado por delante.

Tres veces campeón de Copa, cuatro veces subcampeón de Liga, 24 participaciones en competición europea, un subcampeonato en la Copa Korac, una final four y una infinidad de talento formado en su cantera y repartido por todo el baloncesto español caen al infierno en un descenso histórico. Ahora aguardan algún milagro administrativo para salir del pozo. Con las cuentas algo más saneadas que alguno de sus competidores y un patrocinador estable, esperarán el traspié económico de alguno de los equipos ACB o de aquellos que se ganen el ascenso y no puedan cumplir los requisitos de la máxima competición: un presupuesto económico mínimo de 2,5 millones, la imposibilidad de generar déficits sin justificación, la necesidad de estar al día en los pagos a los jugadores y la obligación de presentar un certificado de estarlo también con la Agencia Tributaria.

El club del Ramiro de Maeztu, uno de los seis que fundaron en 1956 la Liga nacional, lo que ahora es la ACB, la Liga Endesa, era el único, junto al Madrid y el Joventut, que nunca había perdido la máxima categoría en sus 64 años de historia. Pero, tras rondar el abismo en 2009, ha acabado por despeñarse tras una temporada turbulenta, metáfora de su declive.


Juntas en la victoria y la enfermedad

Posteado por on Sábado, 5 mayo, 2012

“¿Es esta mi pista de entrenamientos en Madrid? ¿O es aquella pista de entrenamientos de mi niñez en Compton?” Cuando Serena Williams ve por primera vez la reja metálica que encierra su pista de prácticas en la capital, recuerda aquellos primeros días de tenis compartidos en Los Ángeles con su hermana Venus, cuando, según la leyenda, silbaban las balas mientras se entrenaban las dos futuras número uno. Eso fue hace más de 15 años. Ahora, en Madrid, Venus debuta esta noche en primera ronda contra la rumana Halep y en su tercer torneo de 2012, sexto desde enero de 2011, tras sufrir una extraña enfermedad autoinmune que le causa fatiga extrema. A la espera de Serena, que padeció una embolia pulmonar que le hizo temer por su vida el año pasado, una cosa es segura: los años de dominio absoluto de las hermanas Williams, dos ex número uno mundiales de las que se puede esperar todo siempre, han pasado a mejor vida.

“Han jugado con fuego”, argumenta Gonzálo López, el entrenador de Anabel Medina. “Con 26-27 años jugaban 12 torneos al año y estaban entre las tres o cuatro mejores del mundo: estaban en plena juventud, rebosantes de fuerza, y con eso les sobraba”, continúa. “Hoy, con su edad (31 Venus; 30 Serena), no pueden hacer eso: juegan poco, y con 12 torneos no alcanza para estar arriba cuando puntúan los 16 mejores resultados y tienes alguna derrota inesperada. A base de parar tanto, han perdido potencia. Además, el nivel medio del circuito ha subido, y les pasan cosas muy raras”.

Venus es la número 70 del mundo. Serena, finalista del Abierto de Estados Unidos 2011 y coronada en Charleston hace unas semanas, la número nueve. Tras una larga lista de esas cosas raras (Serena se cortó un pie con una copa de cristal rota, fue baja durante meses, se dolió luego de una rodilla y más tarde sufrió una embolia; Venus apareció y desapareció del circuito, extremadamente fatigada, y se dedicó al diseño hasta que le detectaron síndrome de Sjögren) las hermanas Williams buscan en Madrid su primer gran título en años. El torneo de la capital es un Premier Mandatory, la categoría de torneos más importante tras las coronas del Grand Slam… y las hermanas Williams, que suman 20 grandes entre las dos, no se imponen en una cita que pertenezca a alguno de los dos primeros escalones desde 2010 (Serena, en Wimbledon).

Así arranca el cuadro femenino de Madrid, a la espera de que el masculino lo haga el domingo: con las hermanas Williams entre algodones pero optando a todo siempre y con los curiosos siguiendo el entrenamiento de Garbiñe Muguruza, la nueva promesa española, que en horario nocturno, el reservado para las mejores, afrontará un complicadísimo debut contra la china Li, la octava mejor jugadora del mundo.


Márquez, a golpe de récord

Posteado por on Sábado, 5 mayo, 2012

No dio muchas opciones Marc Márquez, que volvió a adjudicarse la pole position este sábado, como ya lo hizo en Jerez, y lo hizo, además, a golpe de vuelta rápida. Mejor, a golpe de vuelta de récord. Después de solo cuatro giros, el piloto de Cervera, el ojito derecho de Emilio Alzamora, ya rodaba en tiempos mejores (1m, 41,1s) a los que le dieron la pole a Stefan Bradl -a la postre campeón del Mundial- el año pasado (1m, 41,5s). Aquello, además, se convertía en la vuelta más rápida dada nunca al circuito de Estoril. Aunque, no contento con ello, Márquez siguió rodando al límite. Siguió mejorando sus giros y lo hizo hasta en tres ocasiones más, de récord en récord, hasta quedarse con un tiempo de 1m, 40,9s que se apuntó en el último intento, sorteando pilotos y motos por doquier.

No fue fácil, decía él, seguir mejorando. “Había mucho tráfico al final, especialmente en los últimos minutos, cuando todos buscamos una vuelta más rápido, pero pude encontrar un hueco. Estoy contento porque, paso a paso, hemos ido mejorando durante el fin de semana. El domingo es el día más importante, así que mantendremos la calma y esperemos hacer una buena carrera”, declaró, como si tal cosa.

Por detrás de Márquez se había clasificado Thomas Luthi, puntual como un reloj, regular, siempre entre los mejores, y casi tan rápido como el español. Terminó a poco más de una décima. En tercer lugar, a casi cuatro décimas, Scott Redding. Y en el cuarto, tras un final desafortunado, Johann Zarco, uno de los recién llegados a la categoría (subcampeón de 125cc en 2011), que rodaba segundo a falta solo de dos minutos para el final. Pero cayó. Y no pudo hacer más. Hasta quince pilotos terminaron la sesión separados por menos de un segundo, entre ellos, Pol Espargaró o Andrea Iannoen, quinto y sexto respectivamente; Julián Simón -tras cambiar la FTR por la Suter- y Toni Elías, por detrás de estos; o Ricky Cardús, 12º, con una moto de construcción artesanal y con denominación de origen, hecha en España.


Directo: Chelsea, 1 – Liverpool, 0

Posteado por on Sábado, 5 mayo, 2012

Mata monta el contragolpe y asiste a Ramires, que pilla desprevenida a la zaga rival y bate a Reina desde dentro del área


Stoner toma el mando

Posteado por on Sábado, 5 mayo, 2012

Había salido enchufado Jorge Lorenzo a la sesión de clasificación, después de una noche de celebraciones entre los suyos, que le obsequiaron con una enorme tarta, un vídeo repleto de felicitaciones y algunos regalos por su 25 cumpleaños. Encabezaba la lista de tiempos el mallorquín cuando un accidente obligó a sacar bandera roja y suspender la sesión de MotoGP. Randy de Puniet perdió su moto en plena curva y Colin Edwards tuvo tan mala suerte que la máquina del francés se lo llevó a él por delante -como consecuencia de la caída Edwards se fracturó la clavícula izquierda y De Puniet sufre una contusión en el hombro izquierdo-. Todos los pilotos regresaron a sus talleres y aguardaron pacientemente. Cuando la pista quedó limpia de todo residuo de aquel choque volvieron a montarse en sus motos. Quedaban apenas 11 minutos de sesión y los rivales de Lorenzo se pusieron las botas.

Salió Casey Stoner -al suspender la sesión su tiempo era 8 milésimas más lento que el de la Yamaha- y al primer intento mejoró el crono del mallorquín. Lo hizo también poco después Cal Crutchlow, la revelación de este inicio de temporada, encantado con su Yamaha y con el lujo de poder trabajar dos años seguidos con un mismo equipo de mecánicos, algo que no le había pasado antes. El británico cuajó una vuelta magnífica, que a la postre le daría el tercer puesto en la parrilla, pues Stoner ni había dicho todavía su última palabra -a falta de dos minutos dio una vuelta mejor todavía que la anterior- y faltaba por aparecer Dani Pedrosa, campeón en Estoril el año pasado.

Así pues, el australiano se apuntó su primera pole del 2012, su colega en Honda se quedó a escasas 13 milésimas, y Crutchlow entró por vez primera al corralito gracias a un tiempo solo una décima más lento que el de Stoner. El hombre de la pole en Catar y Jerez, Lorenzo, tuvo que conformarse pues con el cuerto puesto. Algo no le gustaba en su moto, al parecer, pues en aquellos escasos últimos diez minutos fue el único que regresó al taller. En el poco tiempo que estuvo en pista no pudo mejorar sus tiempos.

Por otro lado, Spies, que había estado desaparecido desde una fea caída en Catar, en el primer gran premio del año, volvió a asomar por los mejores puestos, con una vuelta rápida frustrada en los últimos minutos, dada la cantidad de tráfico en pista, y se clasificó quinto, a medio segundo de Stoner. Álvaro Bautista, sexto, también demostró su progresión, paso a paso, con la Honda del equipo Gresini. Y Barberá volvió a quedar por delante de Rossi, aunque prácticamente calcaron sus tiempos, a 8 décimas del mejor, una progresión considerable para la Ducati. La mejor CRT, la de Aleix Espargaró, superó a la Ducati de Abraham.


Muere Yekini, el goleador bonachón

Posteado por on Sábado, 5 mayo, 2012

“Yekini no ye (es) Quini”. Este chascarrillo se hizo muy popular en los ambientes futbolísticos de Gijón durante el año y medio que el delantero nigeriano jugó con el Sporting, desde el verano de 1995 hasta diciembre de 1996. Yekini falleció el viernes, tras una larga enfermedad, a los 48 años.

Rashidi Yekini (Kaduna, Nigeria, 23-10-63) nunca pudo olvidar a Quini, pero se ganó el favor de los aficionados y de sus compañeros de vestuario. Uno de ellos, Eloy Olaya, lo recuerda como un gigante (medía 1,90) bonachón, que siempre respondía con una sonrisa a las bromas de futbolistas como el argentino Hugo Pérez, que ponía en duda su fecha de nacimiento. “Iba un poco a su bola porque tenía costumbres diferentes a las nuestras y era muy religioso”, destaca Eloy.

El fichaje de Yekini fue un revulsivo moral para un club que se acababa de librar del descenso a Segunda en una agónica promoción con el Lleida. Llegaba precedido por su protagonismo en el Mundial de Estados Unidos 94, ya que fue el autor del primer gol de la historia de Nigeria en el campeonato, que celebró espectacularmente agarrado a la red de la portería y gritando a la grada. Yekini es aún el máximo goleador de la selección de Nigeria, con 37 goles.

En el Sporting no pudo confirmar sus cualidades, entre otras cosas porque llegó del Olympiacos con una lesión de ligamentos en una rodilla. Los médicos del Sporting no la detectaron en el reconocimiento y Yekini llegó a entrenarse durante varias semanas sin darse cuenta del problema gracias a la fortaleza de sus cuádriceps.

En la temporada 1995-96, Yekini solo jugó 10 partidos, en los que marcó tres goles. Y en la siguiente fue alineado en cuatro antes de marcharse al Zúrich a mitad de temporada. Tras pasar por varios equipos asiáticos y africanos, se retiró en 2005, con 41 años, en el Gateway, nigeriano. En los últimos años ha estado al frente de un negocio hostelero en la ciudad de Ibadan.


Campeones sin ‘copyright’

Posteado por on Viernes, 4 mayo, 2012

La revista Forbes atribuyó a finales del año pasado un valor de 185,69 millones de dólares (114 millones de euros) a la marca Real Madrid y de 129,84 (79) al Barcelona, tercero y séptimo de la clasificación mundial, respectivamente. No existe ninguna duda sobre la necesidad de que un club proteja su marca de una posible explotación por terceros y, de hecho, los clubes de la Liga han extendido esa protección a China, Rusia, Japón y Estados Unidos.

Al contrario de lo que sucede con los clubes, la mayoría de sus jugadores no tienen registrado su nombre como marca para ser explotada en España o Europa, un aspecto que llama más la atención en el caso de los campeones de la Eurocopa y del Mundial. Solo Víctor Valdés, del Barcelona, ha tomado la precaución de blindarse de una posible explotación comercial fraudulenta. El portero del Barcelona tiene registrada en España la marca V.V. Víctor Valdés, pero todavía pendiente de registro, para el resto de Europa, otra diferente, V.V.1 Víctor Valdés, porque la empresa italiana Kelemata, SRL, propietaria de la marca de Víctor, se opone.

Según los datos facilitados a EL PAÍS por la Oficina de Armonización del Mercado Interior (OAMI), que gestiona el registro de todas las marcas, dibujos y modelos de la UE, únicamente Cristiano Ronaldo, Benzema, Messi y Van Nistelrooy han registrado su nombre como marca en los 27 países comunitarios.

Otros jugadores, como Iker Casillas, Sergio Ramos, Piqué, Iniesta, Xavi, Villa, Llorente, Cazorla, Torres, Cesc o Mata no han optado por proteger su nombre, a pesar de su continua exposición pública en múltiples anuncios publicitarios. Raúl González, por ejemplo, sí lo tiene registrado, pero solo en España.

Javier Tebas, especialista en Derecho Deportivo, considera que “el nombre de un futbolista es su imagen personal y dispone sobre él de un derecho íntimo que no puede ser objeto de explotación por terceros”, por lo que no sería necesario registrarlo a efectos legales, aunque “ciertos jugadores de elite no estaría de más que lo hicieran para evitar posibles problemas legales”. De hecho, la oficina de representación de un reconocido jugador internacional eludió justificar la ausencia de registro de la marca de su patrocinado y al conocer la situación se apresuró a confirmar que iba “a registrarlo de inmediato”. Recuperar una marca que haya inscrito en España un tercero obliga a demandar en el juzgado al supuesto actor de mala fe con el nombre de un jugador, mientras que en el ámbito europeo supone un trámite administrativo en la misma OAMI.

Jaume Llopis, profesor de Estrategia de Marketing en el IESE de Barcelona, ve “sorprendente” la situación, que califica como “un error importantísimo de los representantes de los futbolistas”. Llopis considera que “Casillas, Xavi o Iniesta son marcas importantísimas”. “Son el activo más importante de todas las empresas, aunque no lo reflejen sus balances. ¿Qué vale más, la marca Coca-Cola o las fábricas que pueda tener en todo el mundo la compañía?”, se pregunta retóricamente.

Respecto a los clubes, el Real Madrid, Barcelona y Valencia han ampliado su protección a otros países fuera de la órbita europea. Los madridistas, hasta en 30; el Barcelona, a 40 y el Valencia ha registrado su nombre hasta en Estados Unidos. Fuera de España, el Inter, el Roma y el Bayern de Múnich no tienen registrada su marca, algo que sí han hecho el Manchester United, el City, el Liverpool, el Chelsea y el Paris Saint Germain.

Real Madrid y Barcelona consiguieron ingresar 480 y 473 millones la temporada pasada. Más de un tercio de su facturación ya proviene de las actividades de marketing relacionadas con la marca del club y sus jugadores. En el Madrid, por ejemplo, Ronaldo y Kaká cedieron cuando ficharon por el club blanco entre el 40% y el 50% de sus ingresos por derechos de imagen al club. Sin embargo, Kaká no tiene registrada su marca.

El caso de los nombres no registrados puede dar lugar a casos insólitos. Dos empresarios de Redován (Alicante) lanzaron una línea de ropa deportiva con la marca Romario a través de la mercantil Romario, SL, como acrónimo de Roque y Mario, los nombres de los impulsores de la iniciativa. Hicieron la petición en 1989 y se les concedió para España en 1992. Cuando el brasileño fichó por el Barcelona se encontró con su nombre estampado en una línea de ropa deportiva. El futbolista perdió el derecho a usar su nombre como marca en España. Otro empresario de Elche consiguió registrar la marca Robinho para la Unión Europea sin que nadie haya reclamado. También está pendiente de registro definitivo la tramitación de un particular para inscribir la marca R10, que recoge la inicial de Ronaldinho y su número de camiseta. Esta marca sí que ha tenido la oposición de Nike y está pendiente de una resolución administrativa en la OAMI.


Míchel cuestiona el ‘modelo Sevilla’

Posteado por on Viernes, 4 mayo, 2012

La semana no está siendo fácil en el Sevilla. La derrota en el derbi ante el Betis (1-2) ha abierto una herida profunda, que, además de complicar mucho las opciones europeas del equipo, ha provocado una profunda reflexión acerca de la planificación llevada a cabo por el presidente, José María del Nido, y su equipo deportivo. Desde el interior del club reconocen que la actual plantilla no ha sido capaz de recoger el testigo de una generación que le dio grandes éxitos a la entidad y que poco a poco se va extinguiendo. Por ejemplo, Kanouté, que regresó a la lista de convocados, tendrá algunos minutos ante el Rayo para despedirse de su afición. Mientras Del Nido y Monchi trabajan ya en la planificación de la próxima campaña, posiblemente sin jugar en Europa por primera vez en las últimas ocho temporadas, la única voz autorizada del club que se refirió sin tapujos a la realidad del equipo fue Míchel.

El técnico fue valiente a la hora de hablar de los problemas del Sevilla. Quizás por ser parte interesada, se atrevió a cuestionar un modelo que ha llevado al banquillo a cinco entrenadores en los dos últimos años. “Yo no descarto la posibilidad de seguir, no me han comunicado nada. Supongo que estarán valorando las cualidades de la plantilla y de mí mismo. Manzano fue quinto y se marchó. No creo que el conflicto en este club pase exclusivamente por el entrenador, pues han venido cinco en dos años”, aclaró el actual inquilino del banquillo del Sevilla.

Míchel, que ha sumado 20 puntos en 15 jornadas, con un promedio mínimamente superior al de Marcelino, fue incluso más allá en sus palabras al destacar que su trabajo había sido lo suficientemente bueno como para evitar incluso el descenso a Segunda División. “La responsabilidad de lo que le ha pasado al Sevilla es colectiva y podría haber sido peor el escenario, ya que otros clubes en estas situaciones han llegado a jugar por el descenso, bajando algunos a Segunda División”, aclaró Míchel.

El trabajo del técnico estaba siendo bien valorado, en líneas generales, por los dirigentes del Sevilla. En su contrato la renovación automática solo se contemplaba si se lograba la clasificación para la Liga de Campeones, pero sus formas y el buen juego a ráfagas mostrado por el Sevilla lo habían predispuesto de forma positiva para la continuidad. Los últimos resultados, sobre todo la derrota en el derbi, y lo complicada que se encuentra la clasificación para la Liga Europa le han restado opciones, que todavía pueden rebajarse más tras su discurso sobre la cantidad de entrenadores que ha tenido el club en los dos últimos años. No obstante, Míchel desea la continuidad en un club y una ciudad a los que se ha adaptado muy bien. “Quiero seguir”, reconoció en los micrófonos de El Larguero.

Míchel le ha indicado a los dirigentes del club que entrenando al Sevilla desde el mes de julio haría competitivos a jugadores que ahora están completamente desconectados, caso de Reyes. “No todos los jugadores son malos, no todos los entrenadores lo son. Por ejemplo, a Reyes ahora le cuesta mucho, pero entrenando con él desde julio será un futbolista distinto. Conmigo o con el entrenador que venga”, finalizó.


A la historia sin reconocimiento

Posteado por on Viernes, 4 mayo, 2012

Unai Emery (Hondarribia, 1971) ha perdido la frescura con la que llegó a Mestalla en verano de 2008. “Hay entrenadores encantados con el 0-0. Yo lo estaría con el 5-5. La esencia del fútbol es el juego, y el juego es un espectáculo”, decía entonces. Era un técnico de 36 años que llegaba al banquillo del Valencia procedente del Almería, donde había reivindicado el derecho de los modestos a jugar al ataque.

Hoy, cuatro años después, se despide del público de Mestalla, ante el Villarreal, con la contradicción de haber cumplido con creces los objetivos y, sin embargo, no sentirse reconocido. Castigado por la indisciplina de sus jugadores (excluyó ayer a Parejo de la lista por la “irresponsabilidad” de haber dado positivo en un control de alcoholemia en la madrugada del viernes) y por la exigencia de Mestalla, inconforme con ser tercero en la Liga y semifinalista en la Copa y la Liga Europa. Muy arrepentido, Parejo compareció ante la prensa: “Estoy muy mal. No es justificable, pero tengo problemas personales muy jodidos y por eso anoche pasó eso. No va a pasar más. Perdón a la afición y al equipo”.

Por parte del técnico, no hubo lugar a sentimentalismos. “No siento nada especial que se anteponga a la importancia de ser terceros”, dijo ayer Emery. “Habrá técnicos y jugadores que no estén la próxima temporada”. Será tercero si gana a un Villarreal en apuros por salvar la categoría y sin Senna, el faro en los últimos meses, ni Marchena. Soldado, con unas molestias en el cuello, también se perderá la despedida del técnico.

El Valencia, a través de Juan Sánchez, su exdirector deportivo, fichó a Emery por tratarse de un entrenador con ganas de aprender y adaptarse a unas circunstancias económicas muy adversas. Pese a todas convulsiones, Emery dio estabilidad deportiva. Y pasa a la historia por ser el primero en clasificar por tercer año consecutivo al equipo para la Champions. Y por haber rebasado la barrera de las 100 victorias junto a Jacinto Quincoces y Alfredo Di Stéfano.

Pero también ha sido un objetivo fácil para los enemigos porque siempre ha ido a pecho descubierto. Valiente hasta confesar sus propios temores. “El otro día, ante el Leverkusen, Carcedo me decía: ‘Hay que hacer algo’. Sí,… pero ¿qué? En esos momentos tienes miedo”, confesaba meses antes de presentar un libro, Mentalidad ganadora, cuando llevaba varios meses sin apenas victorias.

Optimista radical, rebotó cada vez que lo vieron hundido. “La suerte está en el camino, creando las circunstancias”, dijo, inspirándose en Los Siete Poderes, la obra de Àlex Rovira. “Si hay un penalti en contra, pienso: ‘Lo va a parar”. Trabajador imparable, se acostaba a las dos de la madrugada preparando entrenamientos. Humilde hasta decir basta, no sacó pecho cuando el público le gritó “burro, burro” por un cambio, ante el Leverkusen, que le dio la razón. Demasiado nervioso en la banda, el histrionismo fue un filón que las televisiones explotaron ante su disgusto, indignado por entender que esa no era la noticia.

El mismo público que tachó a Quique Flores de “barraquero” [defensivo] ha acusado a Emery de excesivamente ofensivo. Demasiado blando con las muestras de indisciplina de los Miguel, Banega y Fernandes. Demasiado cambiante en las alineaciones a pesar de que el mitificado Rafa Benítez ganó dos Ligas y una Copa de la UEFA con la alternancia por bandera.

“Me horrorizan los alineadores”, explicó Emery. “Me gusta el juego colectivo. Entreno para que todos estén preparados, los 25”. Como legado, Emery deja el crecimiento de algunos jugadores (Feghouli, Jordi Alba y Guaita), y cuatro temporadas de pasión, desgaste y poco reconocimiento.


Última noche con Guardiola

Posteado por on Viernes, 4 mayo, 2012

El Camp Nou vivirá hoy una noche especial, de esas que no se olvidan. Por última vez, Pep Guardiola ocupará el banquillo local como entrenador, así que la visita del Espanyol, antes que a derbi, sabe esta vez a despedida. El club ha obrado en consecuencia y se preparan mosaicos y un mural para que los aficionados le escriban lo que quieran. “Solo espero que la gente vaya al campo a ver un partido de fútbol contra el Espanyol y que actúen con naturalidad, con espontaneidad”, dijo ayer Guardiola. “Es mi último partido en este estadio después de cuatro años en el banquillo, pero eso es secundario. Que la gente reaccione como quiera. No he venido aquí para entrar en la historia, solo he tratado de hacer la mía propia y vivir mi profesión al máximo”.

No es la primera vez que Guardiola dice adiós al Camp Nou con la sensación de que nunca volvería. El 11 de abril del 2001, en un Barça-Celta, puso punto final a 18 años en el club como jugador: llegó en 1984, siendo un crío, y dijo adiós convertido en mito. Fueron 11 temporadas en el primer equipo, 379 partidos jugados, de los que ganó 224, empató 82 y perdió 73. Aquella noche salió a hombros de sus compañeros Luis Enrique y Sergi Barjuan. Un par de horas después, cuando los focos se apagaron y el estadio se vació, volvió al centro del campo vestido de calle, acompañado de sus padres y Cristina, su compañera.

Su primer adiós estuvo manchado; el de hoy no hay quien lo ensucie. Entonces, como ahora, hizo las maletas porque no podía más. “Si estuviera contento, no se iría”, dijo en su día Koeman. La relación con el presidente Núñez no era buena y el club no le hizo ningún homenaje. Pero el Camp Nou habló para despedirle con afecto. El 4 del dream team supo entonces que aquella gente de la grada le respetaba y le quería. Un afecto que cuatro años en el banquillo han multiplicado hasta el infinito.

Guardiola, ese que pidió a la afición que se pusiera los cinturones porque iba a pasarlo bien, dice que solo ha querido trasladar a la gente “el placer indescriptible de chutar un balón”. “Hemos tratado de reflejarlo en nuestra forma de jugar, a través de la pelota. Hemos metido muchos goles y creo que la gente ha disfrutado. Pero no hemos querido ser bandera de nada”.

Ha ganado tres títulos en su último año, a la espera de la final de Copa contra el Athletic, pero Guardiola se va después de perder su primera Liga. No le pone reparos a los méritos acumulados por el Real Madrid: “Cuando un equipo suma los puntos y los goles que lleva el Real Madrid es porque se merece ser campeón. Llegué al Barça con 13 años y, a excepción de cinco o seis, me he pasado la vida aquí, donde me he formado como futbolista y como chico. La lección que me queda es que para ganar al Madrid hay que hacerlo muy bien porque con solo hacerlo bien no es suficiente”, afirmó. El pasado miércoles, después del partido contra el Málaga, Guardiola ya felicitó al campeón pero, a la vez, lanzó un mensaje enigmático. “Este año han pasado muchas cosas que el club ha tapado con su silencio”, dijo. Ni entonces ni ayer quiso entrar en más detalles pero aclaró que no había mensaje a su presidente: “El club siempre se ha comportado de forma modélica”. También aceptó que pudo haberse equivocado al decirlo. “Sé que hay quienes quieren verme de un modo que no soy. Puede que me haya equivocado, pero no me arrepiento de nada”, enfatizó el de Santpedor, antes de ironizar: “Lo que está claro es que algunos tienen la piel muy fina”.

“Ahora resulta que en el banquillo hay que estar riendo y dándonos besos con Tito. Y parece que con Leo pasa lo mismo”, respondió sobre si su relación con Messi se había resentido en los últimos días. “Ellos son jugadores y su felicidad depende de que hagan bien las cosas. He sido un privilegiado por estar con ellos, cada día. Yo no estoy aquí para cambiar a los futbolistas, tienen que ser como ellos quieran, no como yo diga. Pero nos hemos llevado divinamente. Cuando hablé con ellos ya les dije que me llevo toda su estima. Algún día nos encontraremos por la calle y charlaremos. Eso es lo que queda al final, las copas se olvidan”, remachó Guardiola.

En los últimos cuatro años en el Camp Nou se ha vivido la sublimación de una idea que se ordena a través del balón. En el estadio, las sensaciones no engañan: hoy se cierra la puerta del mejor Barça de la historia. En 117 partidos oficiales de la era Guardiola, el Camp Nou ha vivido 96 victorias, 14 empates y siete derrotas; ha celebrado 360 goles, 112 de Messi, 29 de Pedro y 26 de Eto’o; y ha lamentado los 76 en contra, con una media de 3,07 goles marcados por partido y 0’64 encajados.

Han pasado tres años, ocho meses y 23 días desde que Guardiola ganara su primer partido oficial en el Camp Nou, contra el Wisla de Cracovia, 1.362 jornadas que han marcado la historia del club y las vidas de los millones de personas que un día podrán explicar que vieron jugar al Barça de Guardiola. El resto son trofeos, hasta 13 de momento. Pero, al fin y al cabo, “las copas solo son números”, sostiene él.


La bolsa y la vida en juego

Posteado por on Viernes, 4 mayo, 2012

Entre el cielo y el infierno, todo está por decidir en 180 minutos de sofocos, alegrías y calculadoras. A falta de dos jornadas para el final del campeonato, solo el primero, el segundo y el último puesto están adjudicados en la clasificación. El Madrid cantó su 32ª alirón el pasado miércoles en San Mamés y el Racing lloró hace una semana su descenso a Segunda tras 10 temporadas consecutivas en la élite. Solo Espanyol y Real Sociedad llegan a la cita sin nada por jugarse. Barcelona y Valencia acompañarán al Madrid en la Liga de Campeones y en el Camp Nou y Mestalla echarán el telón a los cuatro años de Guardiola y Emery en sus banquillos. El cuadro de honor y el foso de los cocodrilos espera a sus inquilinos definitivos. Hoy se juega toda la penúltima jornada a las 21.00.

LIGA DE CAMPEONES

Tres aspirantes para el último premio gordo

Por la otra plaza que también da derecho a escuchar el himno de la Champions la próxima temporada lucharán Málaga, Levante y Atlético.

Parte con ventaja el conjunto de Pellegrini (55 puntos) que visita al Atlético y recibe al Sporting en la última jornada. Si consigue sumar cuatro puntos se garantiza el billete para la máxima competición por primera vez en su historia. Puede aún alcanzar el tercer puesto y, en el peor de los casos, acabaría sexto, su mejor clasificación en Primera. Pase lo que pase, vivirá su segunda participación europea —en 2002-03 se clasificó para la UEFA, vía Copa Intertoto, tras ganar en la final al Villarreal—. “Ojalá ante el Atlético tengamos un arbitraje normal”, apuntó Pellegrini al ser interrogado por los dos penaltis que le pitaron al Málaga en el Camp Nou la pasada jornada. En el Calderón les espera un equipo con la mente puesta en su particular reto de este curso. A cuatro días de la final de la Liga Europa ante el Athletic, los rojiblancos tienen previsto dosificar efectivos. “Tenemos la obligación de ganar en Bucarest. Clasificarse para la Champions es importante, pero ganar un título también”, sentenció ayer el presidente, Enrique Cerezo. El Atlético (50 puntos) que acaba la Liga en Vila-real, solo alcanzaría una plaza de Champions si gana los seis puntos restantes y en la última jornada pierden Málaga y Levante.

Los de Juan Ignacio Martínez (52 puntos) visitan al Mallorca —con la baja de su goleador Koné (15 tantos) por una sobrecarga en la rodilla— y acaban la Liga en el Ciutat de València ante el Athletic. Para alcanzar la Liga de Campeones —plaza que han ocupado durante 22 jornadas— necesitan sumar tres puntos más de los que logre el Málaga. Tres puntos le bastan para asegurar la plaza europea.

LIGA EUROPA

Overbooking’ para dos billetes europeos

Mallorca (49), Osasuna (48), Getafe, Betis y Sevilla (46) conservan —junto con los dos equipos que caigan en la batalla por la Champions— aspiraciones de alcanzar alguna de las dos plazas para la Liga Europa. El Athletic de Marcelo Bielsa la tiene garantizada por su condición de finalista de Copa ante el Barcelona.

Tres victorias consecutivas —algo que no lograba desde hace tres cursos— han situado al Mallorca de Caparrós a las puertas de Europa. Recibe al Levante y cierra la Liga en el Bernabéu. Ante el cuadro granota celebrará sus 16 temporadas consecutivas en Primera a la espera de que algún pinchazo del Atlético les permita regresar a la Liga Europa tras ser excluido en 2010, en favor del Villarreal, por sus problemas financieros.

Osasuna tiene que sumar seis puntos y esperar. Los rojillos, huérfanos de Patxi Izco, que abandona la presidencia tras 10 años en el cargo, están a dos puntos de las plazas europeas y se enfrentan a dos rivales que no se juegan nada en el envite: reciben a la Real Sociedad, que está salvada, y visitan al Racing, ya descendido. Si el Atlético cae ante el Málaga y el Mallorca no gana al Levante alcanzarían la sexta plaza.

Getafe, Betis y Sevilla, en tierra de nadie, buscarán una carambola que les obliga a sumar los seis puntos que restan. Los de Luis García —que suman un punto de los últimos nueve— visitan San Mamés y cierran el campeonato ante el Zaragoza en el Coliséum. Opciones remotas conservan también los dos conjuntos sevillanos, pero las secuelas de su pulso directo del pasado miércoles les dejan muy diezmados para intentar el milagro. El Betis afronta su visita a Gijón con las bajas de Beñat, Cañas y Dorado, por sanción, y de Santa Cruz, Iriney y Nelson, por lesión. Mientras, el Sevilla, que despedirá a Kanouté, recibe al Rayo sin Medel ni Negredo. Los de Mel acabarán la Liga recibiendo al Barcelona y los de Míchel viajando a Cornellà.

DESCENSO

19.683 combinaciones posibles

Por huir de la quema luchan Sporting (34), Zaragoza (37), Rayo (40), Villarreal (41) y Granada (42). Cinco equipos implicados y hasta 19.683 combinaciones posibles. Los de Abel Resino harán pasillo al campeón en Los Cármenes y viajarán a Vallecas en un duelo directo sobre el alambre. Se salvan seguro con dos puntos, pero un cuádruple empate a 43 puntos les condenaría a Segunda. Si solo logra sumar un punto, necesitaría que el Zaragoza no ganara sus dos partidos o que Rayo y Villarreal no sumen más de 43.

El conjunto castellonense necesita tres puntos para lograr la salvación matemática. Les valdría con un punto ante el Valencia en Mestalla si el Rayo no pasa del empate en Sevilla y el Granada pierde ante el Madrid puesto que ambos se enfrentan entre sí en la última jornada, lo que impide que los dos superen a los amarillos, que reciben al Atlético en la última jornada.

Al Rayo le faltan al menos cuatro puntos para sellar su permanencia y con cinco derrotas seguidas y tras sumar solo tres puntos de los últimos 27 se asoman al precipicio después de alcanzar los 40 puntos hace un mes. El club financiará varios autobuses de seguidores franjirrojos para contar con su apoyo en el Pizjuán. Siempre que el Zaragoza no haga pleno, a los de Sandoval podría bastarles con un punto.

Pero los de Manolo Jiménez llegan por detrás como un tiro en su persecución. Afincados en los puestos de descenso desde la 14ª jornada y tras ocupar el farolillo rojo en 17 de las 36 jornadas. El conjunto maño ha sumado 22 puntos en las últimas 12 fechas. “Nos estamos jugando la vida y si no damos el 200% no se consiguen victorias. Estamos en el buen camino, pero no tenemos margen de error. Si después de todo no lo logramos se nos quedaría cara de tonto”, cuenta el capitán zaragocista, Paredes, que apeló a la ebullición de La Romareda ante el Racing. Los maños, que concluyen el campeonato en el Coliséum de Getafe, tienen las calculadoras de su parte. En caso de triples o cuádruples empates a 41 o 43 puntos, solo pierden el golaverage con el Rayo Vallecano.

El Sporting apurará sus opciones sin Clemente al mando —sancionado con dos partidos por su expulsión ante el Villarreal—. Será Abelardo quien ocupe el banquillo sportinguista en los choques frente al Betis y Málaga. Sus escasas opciones pasan por sumar los seis puntos, esperar que el Rayo pierda con Sevilla y Granada, y que el Zaragoza no gane todo.