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El Madrid perdona al CSKA

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

Ni el suavizado frío ruso, ni el campo de césped artificial ni un rival incapaz de poner en aprietos a Casillas fueron los principales responsables de que el Madrid no lograse rematar la eliminatoria en Moscú. Sencillamente, no supo explotar su evidente superioridad. Se acomodó con la ventaja del gol de Cristiano y le faltó decisión para estrangular a un adversario impreciso y que dio numerosas señales de falta de preparación. El CSKA llevaba dos meses sin competir por el parón invernal de su campeonato y estrenaba alineación tras comprar y vender en el mercado de enero. No estaba para estos trotes. Sufría en cuanto Özil y Alonso empezaban a tocar el balón. Pero aguantó. Aguantó contra pronóstico sin encajar el segundo tanto y en el tiempo añadido consiguió su primer remate decente. Fue a la salida de una falta botada por el intrépido Dzagoev. La pelota fue al medio del área, donde la peinó Vasili Berezutski al segundo palo. Allí la bajó de cabeza Aleksei Berezutski, su hermano, para que Wernbloom, el futbolista más oscuro y violento del equipo, la enviara a la red. Así, con esta desagradable sorpresa, acabó la noche para un Madrid que pensaba en un paseo en el Bernabéu en la vuelta.

Los dos equipos interpretaron el partido de la misma manera. Fue una lectura estrictamente profesional, originada en las pizarras y ejecutada con obediencia. Fue una noche de entrenadores. De técnicos preocupados por evitar la clase de errores que se derivan de la posesión del balón. Mourinho organizó a sus jugadores para que se anduvieran con cuidado y Slutsky parapetó a los suyos para que se juntaran al calor de su portería.

El resultado fue un Madrid que salió a jugar en largo para presionar en campo contrario en los balones divididos y un CSKA que consideró que la mejor manera de sacar provecho de la situación consistía en esperar a que el frío y el campo de plástico carcomieran la moral y las piernas de su rival. A los 10 minutos, el panorama pareció favorecer al cuadro ruso. Dzagoev tuvo el gol en un remate que se le fue alto y Benzema se derrumbó solo. El francés pidió el cambio de inmediato antes de abandonar cojo el campo, dando síntomas de haber sufrido una rotura fibrilar.

El Madrid se recuperó del incidente con la entereza habitual. Ingresó Higuaín y en la primera jugada puso a prueba a Chepchugov. El portero despejó contra sus intereses, al centro del área, y por allí apareció Khedira. El alemán irrumpió desde atrás para enganchar el disparo sin que nadie le molestara. Lo envió a media altura, bien dirigido, pero Chepchugov consiguió rearmarse y desviarlo por encima del larguero.

La escenografía del Luzhniki intimidaba más que los jugadores del CSKA. Proliferaban las columnas de humo desde las gradas añadiendo una bruma turbia a la atmósfera. Volaban bengalas. La multitud llenó un estadio que rara vez completa su aforo de 70.000 espectadores. Solo, para ver que su equipo no conseguía salir de su campo con claridad. Ramos y Pepe bombardearon el área de Chepchugov con pases largos a Cristiano e Higuaín. Parecía una consigna para evitar las pérdidas del balón en zonas accesibles a los contragolpeadores del equipo ruso. Las maniobras tuvieron un efecto disuasorio para Dzagoev y Aldonin, los encargados de mover la máquina. El efecto secundario fue que también dejaron fuera de las acciones a Özil, demasiado desenganchado durante casi todo el partido.

Cuando Özil intervino, el Madrid elevó su nivel. Cuando no lo hizo, también generó peligro. El equipo dispone de un arsenal demasiado poderoso y sofisticado y puede romper cualquier esquema de cualquier manera. Incluso con un pelotazo a Higuaín. El argentino se peleó de espaldas a los centrales y el rechazo acabó por casualidad en Cristiano, que andaba por la banda derecha. Su zurdazo se incrustó sin remedio en el fondo de la red. Rompió el hielo de un partido tedioso. Pero la contienda volvió a su cauce. Solo Callejón y Cristiano, en sendos mano a mano con el portero, amenazaron con agrandar la distancia. Pero Chepchugov anduvo ágil.

El CSKA no reaccionó hasta el último cuarto de hora. Entonces pareció resuelto a ir a buscar el empate, quizá alentado por el repliegue final del Madrid. Con el fin de cerrar el partido, Mourinho relevó a Özil por Albiol. El técnico creyó desde el principio que la eliminatoria se controlaba mejor con futbolistas de pierna fuerte y así fue que alineó a Khedira, Coentrão y Callejón a cambio de sentar a Granero, Kaká y Marcelo. Debió de pensar que su equipo se defiende mejor sin la pelota que con ella. Se lo desmintió el CSKA, que aprovechó la concesión para dar un paso al frente, mover el balón y meterse en faena. En el último instante, Wernbloom se aseguró de mantener abierta la eliminatoria.

 

 


El Calderón, la Cartuja o Mestalla, sedes de la final de la Copa

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

Tres estadios optan a la organización de la final de la Copa del Rey, que enfrentará al Barcelona y al Athletic de Bilbao el 20 de mayo, o el 25 si el equipo catalán disputa la final de la Champions: el Vicente Calderón, en Madrid; Mestalla, en Valencia, y La Cartuja, en Sevilla.

Así lo ha confirmado Jorge Carretero, portavoz de la Federación española de fútbol, que ha descartado como sede del partido decisivo al Santiago Bernabéu, por las obras de mantenimiento programadas por el Madrid, y a Cornellà-El Prat, ofrecido por el Espanyol, pero rechazado por los dos finalistas debido a que su aforo es de 40.000 espectadores, frente a los 60.000 de La Cartuja, que el 13 de mayo acoge un concierto de Bruce Springsteen; los 55.000 de Mestalla; y los más de 54.000 del Calderón, que el 20 de mayo tiene programada una actuación de Coldplay. Los efectos de esos dos conciertos en el estado del césped son imprevisibles.

“El asunto”, explicó por teléfono Carretero; “se decidirá entre finales de esta semana y principios de la próxima. No hay urgencia. La lista sigue abierta”. Barcelona y Athletic deseaban jugar en el estadio del Real Madrid por su aforo (85.000 localidades) y situación, que facilita los desplazamientos de ambas aficiones.

Así, Jon Urrutia, presidente del club vasco, declaró la semana pasada que ese era “el estadio ideal” para la final. “Soy optimista”, dijo el directivo, al que continuó Toni Freixa, portavoz de la junta directiva del Barcelona: “Tiene que ser un honor para el Bernabéu, para el fútbol español, que la final se dispute en un estadio como ese y entre dos grandes clubes”.


“Un ‘killer’ es un ‘killer”

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

“No esperéis nada de Alejandro en Andalucía”, había advertido hace unos días su director, Eusebio Unzue, después de que en el prólogo de la ronda, el domingo, su primera contrarreloj en 20 meses, casi dos años si acoplarse a la cabra, el murciano no anduviera excesivamente fino. “Este no es su objetivo. El año es largo”. Pero, apenas 48 horas más tarde, y como para llevarle la contraria, Valverde volvió a ganar. Lo hizo en la etapa reina de la carrera, con final en la subida de apenas seis kilómetros que lleva de Lucena (Córdoba) al Santuario de Araceli. Lo hizo en solitario y ante rivales de peso, ante los que habitualmente llenan los podios de las carreras en las que participan: Menchov, Fränk Schleck (ambos llegaron a 10s del murciano), Anton (a 15s), Samuel (a 23s) o Gesink (a 32s). Es el segundo triunfo de Valverde, de 31 años, en 2012. El anterior fue la etapa reina del Tour Down Under, en Australia.

“¿Pero cuándo ha visto alguien que Alejandro no disputara algo?”, se pregunta Jesús Hoyos, el médico del Movistar, extrañado por las dudas sobre el hambre del ciclista que regresó hace mes y medio de una suspensión de año y medio. “Un killer es un killer y nunca deja de serlo. Está mejor que hace dos años, cuando disputó sus últimas carreras. Y estará hambriento todo el año: no está ni ansioso ni desesperado, sino simplemente hambriento”. Como él, en otras carreras, algunos de los que serán protagonistas en el Giro o en el Tour, como Nibali, en Omán, o Wiggins o Tony Martin (en Portugal), han dejado ya, tan pronto, en febrero, su sello en la carretera.

“Alejandro pelea por todo”, dice José Luis Arrieta, su director en Andalucía, quien cuenta cómo el Movistar, con Moreno e Intxausti al frente, puso un ritmo fuerte durante toda la ascensión al santuario. “Luego, a 600 metros de la cima, ha arrancado Valverde y se ha ido solo”, dice Arrieta. “Y ha hecho buena diferencia…”. Valverde es también el líder de la carrera, que termina el jueves con la subida al Santuario de La Guardia, en Jaén. En la general aventaja en 3s al segundo, el estonio del Cofidis Rein Taaramae.


Marc Gasol se adueña de los aros

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

Marc Gasol volvió, una vez más, a liderar a los Grizzlies a la victoria, esta vez ante los Sixers (89-76). El español demostró que su participación en el All-Star, este domingo en Orlando, es más que merecida. El pívot de Sant Boi logró su decimoséptimo doble doble de la temporada y se quedó solo a tres pases del triple doble con 15 puntos, 14 rebotes y 7 asistencias, además de cinco tapones. Con 13 rebotes en defensa y durante los más de 42 minutos que estuvo en pista, el  all-star se proclamó dueño de los aros contra unos Sixers que, pese a no estar en su mejor momento, intentaron por todos los medios que los Grizzlies firmaran su segunda derrota consecutiva en seis días.

Rudy Gay, que acabó con 14 puntos a pesar de no haber estado muy acertado, y el ala-pívot Speights, exjugador de Philadelphia, con 12, acompañaron al español como anotadores con dobles dígitos. Además, la respuesta del banquillo de los Grizzlies, que anotó 33 puntos con OJ Mayo a la cabeza (13 puntos), fue superior a la del banquillo de los Sixers, ya que sus mejores reservas, Williams y Thadeus Young, con una media de puntos de 15,9 y 12,7 por partido, respectivamente, solo fueron capaces de anotar ocho puntos cada uno. El dominio total bajo los aros -47 rebotes de Memphis, 11 más que Philadelphia- y un mayor acierto de los tiros realizados durante la segunda parte, catapultaron a los Grizzlies a la victoria.

De nada sirvió la buena actuación de Holiday. Los 22 puntos del base (cuatro de cinco en triples) mantuvieron a los Sixers en la lucha, pero el que ninguno de ellos llegase en el último cuarto fue determinante. Los Sixers siguen sumidos en una crisis de juego, cada vez más profunda, y suman ya cuatro derrotas consecutivas.

Es la quinta victoria de Memphis en los últimos seis partidos. Un partido largo y trabajado que los Grizzlies se llevaron con esfuerzo y tesón. El pívot reserva, OJ Mayo, dejó constancia de la factura que les está pasando el ritmo frenético de la competición: “Casi no me lo creo. Hemos jugado seis partidos en nueve días. Los últimos dos minutos del partido se me hicieron eternos. No veía el final”. Ahora, gracias al All-Star, el equipo dispondrá de cinco días de descanso e incluso se entrenará dos días, algo muy poco usual esta temporada para los equipos, con tantos encuentros y desplazamientos.

Mientras, Marc Gasol se prepara para su primer Partido de las Estrellas. Será el tercer jugador de la franquicia en jugarlo, tras Randolph y su hermano Pau.

Los Blazers rompen la racha de los Spurs

Los Blazers no desaprovecharon la ausencia de Tony Parker y de Tim Duncan en los Spurs, para romper la racha de 11 victorias consecutivas del equipo de San Antonio, incluidas ocho en su campo. El alero Aldridge, con 21 puntos, lideró el juego ofensivo de los Blazers y vencieron por paliza a los Spurs 137-97. Ante la falta de estrellas, el novato Kawhi Leonard se autoproclamó líder equipo tejano y logró 24 puntos y 10 rebotes, aunque nada pudo hacer contra el poder anotador del quinteto titular de los Blazers, que logró más de la mitad de los puntos, y del banquillo, que mantuvo la superioridad ofensiva de los Blazers hasta el final.

Otros resultados: Cleveland, 101-Detroit, 100; Indiana, 117-New Orleans, 108; Miami, 120- Sacramento, 108.

 


“Si me venden, cuanto antes mejor”

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

Pau Gasol no estará en el fin de semana de las estrellas, el All Star Weekend, que reúne en Orlando a los mejores jugadores de la NBA, Marc Gasol y Ricky Rubio entre ellos. Pero su nombre está en boca de todos. Con el 15 de marzo como límite para un traspaso, el jugador de los Lakers de Los Ángeles, que ganaron por 103-92 a los Blazers de Portland en la madrugada española de ayer, se ve en el escaparate, una situación de incertidumbre que no le gusta y que, a buen seguro, comentarán todos los directivos presentes en Florida esta semana con ocasión de la cita. Pau está en el mercado y es una pieza codiciadísima.

“Lo de los rumores y los posibles traspasos ha dejado de ser algo que solo me afecte a mí”, resaltó Gasol a través de un comunicado publicado en su página web y tras conocer que cuenta con el apoyo de Kobe Bryant, la megaestrella del conjunto angelino. “Kobe ha dejado claro que es una situación que afecta a todo el equipo. Agradezco su apoyo, ya que ha manifestado su deseo de que me quede, pero está claro que, si tiene que producirse mi traspaso, cuanto antes suceda mejor para todos”, advirtió. “La verdad es que no sé lo que pasará. Lo que sí sé es que en donde quiera que juegue seguiré trabajando para ser uno de los mejores jugadores de esta Liga y ayudaré al equipo y a mis compañeros a ser mejores”, agregó.

“Que traspasen [a Gasol] o que no lo hagan. Si no lo van a hacer, que salgan a decirlo”, había pedido antes Bryant. “Sencillamente, es duro para un jugador darlo todo cuando no sabe si va a estar aquí mañana”, añadió el baloncestista estadounidense, que ha sumado dos anillos y un subcampeonato junto al español.

Para dar una respuesta al mejor elemento de la plantilla, poco antes del encuentro salió a la palestra el director deportivo del club, Mitch Kupchak. “Como exjugador, entiendo que los días previos a la fecha de los traspasos pueden ser desesperantes”, indicó el gestor del equipo. “Sin embargo, como director general de los Lakers, debo buscar la forma de mejorar el conjunto para esta temporada y para las venideras. Decir públicamente que no vamos a realizar una operación no tendría ningún sentido y nos pondría en desventaja en las negociaciones”, cerró el directivo, quien busca un organizador del juego de garantía para compensar a su grupo y que vuelva a luchar por el título como en las tres últimas temporadas.

La de Kupchak no fue, sin embargo, la única voz del organigrama de los Lakers que opinó. También lo hizo Mike Brown, el entrenador que debuta esta temporada al frente de los Lakers y que no defendió apasionadamente la continuidad del catalán, al que los rumores colocan ahora en Minnesota junto a Ricky Rubio como antes lo hicieron en Houston o en Chicago.

“Lo que le está pasando a Pau es algo que le ocurre a la gente en este negocio todo el tiempo”, opinó Brown tras el encuentro contra Portland; “ya sea por traspasos, despidos, retiradas o lo que sea. Hay muchas especulaciones porque es un negocio que importa. Así que es algo que se puede esperar, pero que puede afectar a una persona”.

Gasol no desea dejar a los Lakers, pero ha manifestado que, dados los insistentes comentarios al respecto, no puede hacer otra cosa que intentar dar lo máximo que le sea posible en la cancha mientras el club parece estar buscando la mejor ocasión para traspasarlo.

Mientras tanto, el equipo, tras la derrota del domingo en Phoenix, regresó a Los Ángeles y se rehizo con el triunfo sobre Portland. Bryant sumó 28 puntos y la pareja interior de los Lakers volvió a ser clave con 14 puntos y 19 rebotes de Bynum y 16 puntos, 12 rebotes y cuatro asistencias de Gasol. Blake redondeó una de sus mejores actuaciones con 17 puntos y cinco de seis en triples ante su exequipo, en el que destacaron Aldridge y Batum con 18 puntos cada uno.

Gasol está en boca de todos. La fecha límite para los rumores es el 15 de marzo. Hasta entonces, el pívot barcelonés seguirá con su misma filosofía de siempre. “Mi lealtad hacia los Lakers es total. Estoy agradecido por cada día que he estado aquí y seguiré agradecido por cada día que siga aquí. Siempre daré lo mejor de mí mismo para mejorar cada día”, dijo cuando comenzó la temporada y se dispararon los comentarios sobre su traspaso.


“No sabía que los tornillos eran verdes”

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

Con una camiseta en recuerdo de su amigo Marco Simoncelli, fallecido el pasado octubre; con el pelo algo más largo, con la sonrisa plantada en la cara, con cuatro tornillos dentro de una pequeña bolsa de plástico en la mano derecha y un clavo en la izquierda. Así apareció ayer Valentino Rossi en su cuenta de Twitter. Eran las armas con las que el equipo médico del doctor Buzzi fijó la tibia fracturada de la pierna derecha del motociclista italiano en junio de 2010, cuando sufrió un terrible accidente que le alejó de los circuitos durante unos meses. “Ciao, chico, aquí están el clavo y los tornillos que tenía dentro de la pierna. ¡No sabía que eran verdes!”, bromeaba el piloto de Ducati al presentar la foto.

Rossi aprovechó los días de descanso tras los primeros entrenamientos del año en Malasia y entró en el quirófano hace dos semanas para que se le retirara ese clavo ahora que el hueso ya está perfectamente soldado. A diferencia de lo que ocurrió en las primeras dos operaciones —una, para sujetar la tibia; otra, al día siguiente, para cerrar la herida—, esta tercera intervención en su pierna derecha, la más sencilla de todas, fue en un hospital de Cattolica, muy cerca de su casa, en Tavullia. En apenas unos días empezó la rehabilitación.

Rossi, al igual que el resto de los competidores en MotoGP, estarán la semana que viene en Malasia, donde habrá otros tres días de pruebas a partir del martes para afinar la puesta a punto de sus motos con vistas al Mundial, cuya primera carrera será el 8 de abril en Catar.

 


La F1 se prueba en Montmeló

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

El cronómetro… ni mirarlo

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

Resulta difícil encontrar un discurso en el que coincidan todos los equipos del Campeonato del Mundo de fórmula 1. Pero lo hay. Se trata de ese que se articula alrededor de una frase una y mil veces repetida en la pretemporada: “A estas alturas, los tiempos que marquen las pantallas no sirven para nada; no son significativos”. No es que efectivamente esos registros no sirvan para nada, sino que interpretarlos se convierte en una misión casi imposible porque existen demasiadas variables en juego y, además, hay que tener en cuenta que se especula con ellos para despistar a la competencia tanto como sea posible. Como sucedió ayer en las primeras sesiones en el circuito barcelonés de Montmeló. “En este tipo de entrenamientos, el tiempo que marca la pantalla solo es útil para el equipo y el piloto porque sus técnicos y él son los únicos que saben en qué condiciones lo han hecho”, advierte Toni Cuquerella, ingeniero jefe de Hispania.

La Federación Internacional del Automóvil (FIA) lleva años fomentando la espectacularidad del certamen y se vuelca en ello al abrir el abanico de estrategias introduciendo distintos elementos. El factor más determinante es el nivel de carga de combustible. “En Jerez o en Montmeló, por ejemplo, basta con meter al coche 30 kilos más de gasolina para que, de media, tu tiempo se vea incrementado en un segundo”, explica Cuquerella. Y clarifica: “En ese caso, lo único que tienen que hacer los técnicos es tomar como referencia aquello que marque el cronómetro y añadirle ese segundo. El problema es que solo ellos sabrán que están llevando a cabo ese ejercicio. O sea, nadie se fía de nadie”. Cuando un bólido circula lleno de combustible, su peso aumenta unos 140 kilos respecto a cuando está vacío. Esa diferencia, en Montmeló, supone 4,2 segundos por vuelta.

Luego están el KERS (sistema de recuperación de la energía cinética en las frenadas) y el alerón trasero móvil (DRS), que, combinados, pueden llegar a tener un impacto en el reloj de hasta dos segundos más.

Estas tres variables, a la vez, son capaces de contaminar el potencial real de un monoplaza en más de seis segundos, una eternidad que lleva a los equipos a optimizar tanto como pueden sus apuestas para después, en la primera sesión cronometrada del año, quitarse la careta y mostrar sin reservas el resultado del trabajo de todo el invierno.

En esa tesitura están en todos los garajes, aunque los hay que parecen tener más trabajo que otros. Ferrari es uno de los que más trajín lleva desde que el pasado 3 de febrero presentó el F2012. Después de completar los cuatro primeros días de entrenamientos en Jerez, la Scuderia ha arrancado en Montmeló con deberes pendientes. El problema, en su caso, es que la complejidad de algunos componentes está complicándoselo a los técnicos. A ello se añade “el pequeño problema mecánico” que, según el propio equipo italiano, tuvo ayer a Fernando Alonso, que completó 75 giros, de brazos cruzados cerca de dos horas, un tiempo precioso si se tiene en cuenta que las escuderías solo disponen de siete jornadas más de ensayos, El español terminó el quinto, a ocho décimas de segundo de Sebastian Vettel, el más rápido. Aunque, por ahora y como admitió el alemán, “todo se basa en las sensaciones dentro del coche”. “Y las mías son mías”, concluyó el actual campeón mundial.


Dos mejor que once

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

Cavani y Lavezzi acentuaron el destartalo definitivo del Chelsea, un equipo sin pies ni cabeza, sin orden ni pegada, sin ingenio ni nada. Dos delanteros bastaron para desbrozar al impersonal equipo de Villas-Boas, condenado ya al juicio final de Abramóvich, que presta la chequera, pero no la toma de decisiones, hastiado a más no poder porque es incapaz de gobernar Europa, su sueño, su lustrosa quimera. Culpa, ahora, de Lavezzi y Cavani, dos delanteros de arrea, competitivos como pocos cuando la ocasión lo exige, como ya demostraron en la liguilla de la Champions al descascarillar al Villarreal y el Manchester City. Su juego de toque, movimiento y remate resultó tan abundante como definitivo.

Pretende Villas-Boas en el Chelsea una severa transformación que, de momento, no pasa de simple descomposición. Un proceso encasquillado porque el cambio generacional desfigura la imagen del club —Lampard, Torres y Cole, estrellas mediáticas, empezaron el duelo en San Paolo en el banquillo, algo impensable hace unos meses— y contagia el tembleque a la afición, que ya pone en entredicho al técnico. El problema blue, en cualquier caso, es que juega rematadamente mal, sin una salida limpia, sin profundidad ni vigor en los costados porque prefiere el pasillo interior, sin enlazar tres pases en campo ajeno y con unos agujeros definitivos en la zaga. Deficiencias determinantes. Jauja para el pie de Inler y el oportunismo de Cavani y Lavezzi.

Para el Nápoles, que entiende el fútbol sin apenas adornos, la hoja de ruta inflexible. No se inmiscuye en la construcción del rival siempre que sea en campo ajeno, no pretende desplegarse con el balón entre los pies ni rebate parcelas ingobernables. Es la practicidad al cubo. En la defensa, las líneas se apretujan al máximo, se producen marcajes al hombre, se presiona en las zonas calientes y ninguno tiene la libertad o el lujo de desentenderse de su par. En el ataque, todavía se vuelve más minimalista porque todo balón —generalmente, por la vía rápida— debe pasar por las botas de Lavezzi, omnipresente porque es capaz de iniciar la jugada para luego rematarla.

La brillantez de Cavani y El Pocho, en cualquier caso, fue una consecuencia del atrevimiento de Villas-Boas, que desatiende al titubeo de sus hombres y apuesta por una defensa adelantada. Un guiño a la belleza del fútbol. Un descalabro del Chelsea y el mejor de los paraísos para el Nápoles. La catapulta era Inler, capaz de filtrar asistencias al hueco, de agudizar la fragilidad rival. Se vio nada más levantar la persiana al partido, cuando engarzó en un pase largo con Cavani, torpe en la definición porque Cech sacó la pierna en el último instante, cuando San Paolo ya festejaba el gol. Un contratiempo que no quebró ni de lejos el empuje del equipo napolitano ni el del energético San Paolo, como tampoco lo hizo el flagrante error de Cannavaro —quiso despejar la pelota y un bote puñetero le dejó en ridículo porque tocó el esférico de refilón— que supuso el gol de Mata con un golpeo técnico, de primeras y con el interior del pie.

Pero Lavezzi es mucho Lavezzi. Genial en el quiebro, hábil para crear un desaguisado en un palmo de césped, también certero en el remate. Y resulta letal cuando se junta con Cavani, el otro quebradero de cabeza para la zaga blue —echó de menos al lesionado Terry y el mal estreno de Cahill en la Champions—, una mezcla que puede ser la estocada definitiva para Villas-Boas. Así, Inler enlazó con Cavani, que se la dio al Pocho y tiró otro desmarque para arrastrar al defensa. Espacio dorado para Lavezzi, que se amoldó el cuerpo para ejecutar un golpeo infalible, con la pelota haciéndole cosquillas al palo antes de abrazar la red. Le siguió el juego Cavani, que atendió puntual a un centro de Inler y envió con el brazo el esférico a gol. Doble hachazo para el Chelsea, que no da una.

Sin otra idea, propuso Villas-Boas ganar en posesión. Otra expresión estéril porque el equipo carece de un organizador y de un trampolín. Lagunas que sonrojan e invalidan cualquier idea; que no impidieron, en cualquier caso, que Drogba y Mata se buscaran las habichuelas, casi siempre con remates lejanos y demasiado centrados. Sin la fortuna ya de cara, porque David Luiz no supo poner el punto final a un córner que tampoco supo abortar De Sanctis, al Chelsea se le agotó el ingenio. No así a la pareja del Nápoles y, tras un despiste de David Luiz, Cavani recogió el cuero y se lo dio a la carrera de Lavezzi. Punteo y otra diana.

Dos resultaron mejor que once. Dos firmaron un triunfo que amenaza a Villas-Boas, pero que alarga el idilio ya histórico del Nápoles con Europa, nunca en los cuartos de final. Pero con Lavezzi y Cavani inspirados nada es imposible.

 


“El árbitro, a veces, se equivoca”

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

José Mourinho se considera un gran maestro en el arte de gestionar las eliminatorias de la Liga de Campeones. Entiende que la mejor manera de superar un duelo de 180 minutos es no precipitarse, aprovechar con mucha cautela la ventaja reglamentaria que proporcionan los goles en campo contrario y prestar atención extrema a la protección de la portería propia. El cuidado en evitar tantos en contra es la norma principal en los equipos que dirige el portugués. Por eso el 1-1 en Moscú le inspiró sentimientos encontrados. Así lo expresó cuando llegó a la conferencia de prensa con la cara enrojecida por los cuatro grados bajo cero a los que se había disputado el encuentro.

“Es el resultado y con él tendremos que jugar en el Bernabéu”, dijo Mourinho, más satisfecho que molesto. “El CSKA nos ha puesto muy difícil el partido, pero ha hecho poco para marcar y empatar. En cualquier caso, estuvo muy serio, muy duro, y trabajó mucho al final. Así consiguió ese gol que ha dado tanta alegría a sus aficionados y a nosotros nos ha dejado un poquito frustrados porque jugamos para más. En el segundo tiempo tuvimos alguna ocasión para el 0-2. Pero ya me gustaría que todas las eliminatorias comenzaran con un empate a un gol fuera de casa”.

Mourinho dio entrada a Albiol por Özil en el último tramo del lance para mantener el 0-1. Pero su apuesta, conservadora, no permitió resistir con la ventaja lograda. “Vi a Albiol como una buena opción”, reflexionó; “el adversario metió a un jugador de dos metros junto a Doumbia en el ataque y Albiol era una respuesta óptima para cerrar el partido en esos últimos minutos. Entendí que nos ayudaría en los marcajes y la organización a balón parado. Y me gustó mucho. Estoy contento con lo que habíamos preparado. Hicimos lo que debíamos”.

En los últimos tiempos, el Madrid se ha caracterizado por una blandura desconcertante al defenderse de jugadas a balón parado. El gol del CSKA se originó precisamente en una falta lateral. Mourinho no relacionó los goles precedentes con el recibido en Moscú. “Hay goles y goles a balón parado”, matizó antes de confesar que no había podido ver bien la acción. “Hay goles en los que se identifica un error, una falta de concentración, un jugador que falla claramente o un equipo desorganizado. No sé si ha sido así esta vez. Estaba muy lejos y no tenía condiciones para verlo todo. Así que no podría decir con certeza lo que ocurrió. Lo que sí he visto bien ha sido una falta a Cristiano Ronaldo en la jugada anterior al gol del CSKA. Estaba el árbitro y el cuarto árbitro al lado y no lo han visto. Es parte del juego. Intento analizar a los árbitros. Este había pitado el partido de la Supercopa europea de Mónaco [Barcelona-Oporto] y pensé que nos haría un arbitraje parecido, pero no ha sido así. Es el fútbol. El árbitro, a veces, se equivoca”.

El técnico se mostró optimista para la vuelta. “En el Bernabéu espero ganar como esperaba hacerlo hoy”, dijo; “pero ha sido un partido difícil. No espero otro fácil en Madrid, pero las condiciones serán diferentes. El campo será distinto y el resultado también porque en este momento estamos ganando la eliminatoria. Será complicado, pero espero vencer”.

Los rusos, empleados del Luzhniki, aficionados y periodistas, despidieron a Mourinho con un aplauso. Como si fuera una estrella del espectáculo. Antes no dejaron de preguntarle por su opinión sobre el CSKA en su tercera visita al equipo moscovita. “Los tres partidos que he jugado contra el CSKA han sido iguales”, advirtió; “con el Chelsea ganamos por 0-1 y fue difícil. Con el Inter ganamos por 0-1 y fue difícil. Hoy, igual. Estábamos ganando por 0-1 y empatamos. Aquí los partidos son difíciles. Siempre, complicados”.

Mourinho dijo desconocer el alcance exacto de la lesión de Benzema, pero resaltó la dureza de Wernbloom contra sus futbolistas.

 


La huella de Juande en el CSKA

Posteado por on Domingo, 19 febrero, 2012

Juande Ramos solo estuvo dirigiendo al CSKA entre el 10 de septiembre y el 26 de octubre de 2009. Llegó con un contrato de tres meses para sustituir al brasileño Zico, pero apenas estuvo 46 días. Sin embargo, dejó impresa la impronta de su equipo de trabajo en el club ruso, rival el martes del Madrid en la ida de octavos de la Liga de Campeones.

A Juande lo acompañó una vez más el preparador físico de sus equipos y casi su mano derecha, Marcos Álvarez, coprotagonista de los éxitos del Sevilla que consiguió dos Copas de la UEFA, una Supercopa de Europa, una Copa del Rey y la Supercopa posterior. Cuando ambos fueron despedidos, la directiva del CSKA consultó con Álvarez el nombre de un preparador físico español que pudiera continuar su tarea. Y dio el de Paulino Granero, entonces en el Betis que entrenaba Antonio Tapia. El equipo ruso quiso ficharlo ese mismo invierno, pero Granero concluyó la temporada en España y se incorporó al CSKA el verano de 2010.

“Fue un cambio radical porque Moscú es una ciudad gigante y todavía nos estamos adaptando”. Granero habla en plural porque meses después pudo llevarse a Moscú al fisioterapeuta, osteópata y recuperador Juan Candau, con quien hace tándem. Pero mientras Juan se ha llevado a toda la familia, “incluyendo al perro”, a Rusia, Paulino vive la mayoría del año en la ciudad deportiva del CSKA. “Solo alquilo una casa cuando vienen familiares a quedarse temporadas largas”.

Tienen pocos problemas con el idioma. No tanto por el ruso que hablan tras las clases particulares que han tomado o por el traductor que les ha puesto el club, sino porque el ayudante del entrenador Leonid Slutski es Viktor Onopko, que jugó durante ocho años la Liga española, siete en el Oviedo y el último con el Rayo Vallecano. Pero cuando las frases con los jugadores van más allá de las palabras jarasho (está bien) o bol (dolor), las dos que más usan, las cosas se complican.

Paulino, de 41 años, comenzó preparando en el CAR de Madrid a la selección femenina de hockey sobre hierba tras los Juegos de Barcelona y llegó a estar unos meses en el club Al Ittihad, de Arabia Saudí, antes de llegar al Betis. La gran diferencia y dificultad que plantea poner a punto un equipo ruso es que hacen dos pausas a lo largo del año, una de tres semanas en verano y la de un mes en invierno, lo que implica programar sendas pretemporadas.

De la que han hecho en el Mediterráneo español para preparar la eliminatoria contra el Real Madrid cuenta que para llegar con posibilidades de competir “tienes que empezar con un volumen muy alto de trabajo y asumir más riesgos de lesiones con un plan de entrenamientos que potencie la fuerza y la velocidad”. Jugar la Liga de Campeones en febrero para un equipo ruso “es como disputar la previa de la competición para un equipo español en agosto”, relata. Por eso disputaron a principio de febrero un torneo en Marbella contra el Lech Poznan, Rubin Kazan y Dinamo de Kiev. Y por eso solo un equipo ruso ha superado los octavos de final de la Liga de Campeones, aunque sucede que fue el mismo CSKA hace dos años contra el Sevilla, ya con Slutski como entrenador.

Juan Candau cuenta que la ciudad deportiva del CSKA es comparable “a la que puede tener el Villarreal”, aunque el tamaño del club y sus secciones es comparable al mismo Barcelona. El preparador tiene 30 años y su experiencia se limita a siete temporadas en las categorías inferiores del Betis. Estudió INEF y Fisioterapia, pero se ha decantado finalmente por la segunda opción. Ahora se dedica “al trabajo preventivo” con los jugadores.

La estancia en Rusia les ha dado ya para multitud de anécdotas y sufrimientos. En la Premier League rusa, “como en España, cuatro o cinco equipos pagan muy bien”. Por eso han emigrado jugadores como César Navas, Rodri, Zapater y Marc Crosas. Pero su inmensidad da para que haya ciudades donde juegan con cuatro horas de diferencia horaria respecto a Moscú. O para disputar el último partido de liga antes del parón, ya entrado diciembre, en la ciudad siberiana de Perm, contra el Amkar, a más de 20 grados bajo cero. “No he pasado más frío en mi vida”, recuerda el recuperador sevillano.


Amarilla (injusta) tras siete años

Posteado por on Domingo, 19 febrero, 2012

Pasaba por allí, por donde su compañero Diego Colotto arrolló a un jugador del Barcelona B. El árbitro Melero López hizo un pequeño esprint y desenfundó la tarjeta amarilla que mostró por error a Juan Carlos Valerón en el partido que el Deportivo ganó ayer en Segunda por 2-1 al filial barcelonista. Un fallo, el del colegiado, que sirve para llamar la atención sobre el talante de un futbolista irrepetible: se trata de la primera amonestación que ve el mediapunta del Deportivo desde el 6 de marzo de 2005, después casi siete temporadas, 128 encuentros y más de 7.000 minutos de juego. Pero fue sin cometer ninguna infracción…

Valerón recibió la sanción estupefacto mientras Riazor, abarrotado, esbozó una protesta que tampoco fue generalizada. Hubiera sido la quinta amarilla de Diego Colotto, pilar de la defensa blanquiazul, que se caería del equipo para el próximo partido, en Sabadell. Transcurrieron unos pocos segundos y después de que el árbitro finalizó sus anotaciones, Valerón se acercó respetuoso para ponerle la mano en el hombro y con su afable tono de voz reconvenirle. “Disculpa, pero creo que te has confundido”, confesó, tras el partido, que le dijo en aquel momento en el que otros hubieran entrado en erupción. El acta refleja que Valerón fue castigado “por derribar a un contrario en la disputa del balón”. Todo apunta a que el Deportivo lo dejará correr y que no habrá recurso, no sea el remedio peor que la enfermedad.

Han pasado siete años. Cuando aquella tarde de marzo le enseñaron, en un partido contra el Málaga, la que ahora es penúltima tarjeta amarilla, Javier Irureta era el entrenador del Deportivo y el colegiado que se la mostró, Velasco Carballo, debutaba en Primera División. Hoy es internacional y representará al arbitraje español en la próxima Eurocopa. Por el camino, el club ha perdido la categoría y Valerón se pasó prácticamente dos años en blanco por una grave lesión en la rodilla izquierda. Con todo, le ha dado tiempo a participar en 128 partidos de Liga y jugar más de 7.000 minutos antes de volver a ver una tarjeta amarilla que supone la número 34 de una trayectoria futbolística profesional iniciada en 1996 en Las Palmas (ese año vio su única tarjeta roja en su carrera). Entonces Valerón acostumbraba a ver más amonestaciones porque la temporada que debutó en Primera con el Mallorca recibió ocho y entre las dos que estuvo en el Atlético vio 15 en 65 partidos. Fue a partir de su llegada a Riazor en el verano del 2000 cuando su comportamiento en el campo viró a intachable porque como blanquiazul solo ha visto nueve amarillas en 12 campañas. Incluida la de ayer, que no le correspondía.


Entre la valentía y el conformismo

Posteado por on Domingo, 19 febrero, 2012

Para los dos pudo ser mejor, pero a ambos equipos les faltó decisión y acierto. Para los dos pudo ser peor, pero el conformismo acabó repartiendo los puntos. Getafe y Espanyol se citaban en el Coliséum tras dos derrotas sonrojantes en la pasada jornada, y después de intercambiar voluntarismo, buenas intenciones, infortunio y desacierto en proporciones similares, llegaron a la conclusión de que un punto es, en ocasiones, el mejor de los reconstituyentes. Tendrá que esperar la victoria 100 en Liga para los azulones, que tras una de las rachas más lustrosas de su historia han vuelto a atascarse.

Todo el empeño que le faltó el pasado fin de semana en Vallecas lo concentró el Getafe en la primera media hora de partido pero no le bastó. Dispuesto a desmentir las sospechas de indolencia que se le atribuyen, el grupo de Luis García adelantó la presión, recurrió al vértigo y derrochó sudor. Si ante el Rayo hace seis días se marcharon sin lanzar a portería, frente al Espanyol lo intentaron hasta en nueve ocasiones. Merodeó el Getafe la portería visitante con una frecuencia inusitada, pero le sobró ansiedad y le faltó lucidez. Tensado por el nervio de Casquero y propulsado por la zancada de Barrada en el carril diestro, los azulones acumularon méritos para encarrilar la tarde, pero ni Miku encontró la pausa ni Güiza la puntería.

La efervescencia de la puesta en escena local no tuvo premio y apenas un fogonazo del Espanyol equilibró el pulso. Los de Pochettino, acurrucados en su área en los primeros minutos, se desperezaron a lo grande gracias al ingenio de Coutinho. Le bastó un pase en largo de Baena, con más intención que finura, para filtrarse a la espalda del Cata y desatar la tiritera en la zaga azulona. Moyà despejó el balón, pero al Getafe le entró el miedo. El grácil mediapunta brasileño, que antes de cumplir la veintena hace la mili en la Liga cedido por el Inter, destila desparpajo, inventiva y manejo a partes iguales y de sus botas nacieron todas las tentativas del Espanyol en el tramo final del primer tiempo. Sus filigranas marcaron tendencia y le dieron la iniciativa a los visitantes, que suman ya seis temporadas sin irse de vacío de Getafe.

A la vuelta de los vestuarios Thievy se sumó a la apuesta de Coutinho y entre ambos se lanzaron sin remilgos en busca del gol. Una galopada del francés pilló a contrapié a la defensa azulona y provocó el sofocón del Coliséum. Lopo se estiró a la desesperada para incordiar el remate de Coutinho, pero su heroicidad le costó cara y alteró todos los planes del Getafe. Tendido en mala postura, el brasileño le cayó sobre el brazo y le mandó a la enfermería.

En su partido 345 en Liga —338 de ellos como titular— y a 38 minutos de superar el meritorio listón de los 30.000 minutos en Primera, el central del Getafe se retiró magullado, con el brazo izquierdo en cabestrillo y gesto desencajado.

Con Lopo caído en combate, Luis García primero recurrió a Rafa, pero apenas 15 minutos después deshizo el cambio y reclutó a Juan Rodríguez. Cuando los azulones parecían haber recompuesto el dibujo, el Espanyol descubrió el agujero. Un pase en largo de Héctor Moreno evidenció la falta de sincronización de la defensa recién parcheada y Álvaro Vázquez pescó en río revuelto. El delantero, que regresaba tras un mes lesionado, rescató uno de los latigazos de su prometedor repertorio y batió a Moyà. Los de Pochettino habían encontrado el botín, pero la temeridad de Thievy le concedió una segunda oportunidad a los locales. Pecando de insensato, decidió resolver con un adorno una acción en su propia área que, a lo sumo, requería un patadón funcionarial y Miku le robó la cartera. Para tapar la pifia recurrió a un inocente agarrón que fue castigado con el penalti y el propio Miku lo transformó en el empate. Poco después, el Espanyol se quedó con diez hombres tras la expulsión de Galán. Quedaban 10 minutos por delante pero el conformismo se impuso al atrevimiento.

 


Navas da aire al Sevilla

Posteado por on Domingo, 19 febrero, 2012

Dos meses y medio después, de la mano de un Navas fantástico, incansable, comprometido y con una velocidad endiablada, el Sevilla volvió a saborear la victoria. Fue mejor que Osasuna, aunque no le faltó una pizca de sufrimiento al triunfo.

El juego del Sevilla fue de lo mejor de la temporada, alimentado por la voracidad de Navas y el atrevimiento de Míchel en su planteamiento. Un equipo de aires renovados, alegre, que consiguió soltarse después de semanas de angustia y congoja.

Osasuna no se enteró de un partido al que entró sin ritmo. Quizás, con el estómago lleno, el cuadro navarro no fue, ni por asomo, el fiero león capaz de imponerse a todo un Barcelona hace siete días. Lejos de su entorno, despersonalizado, fue un juguete en manos del Sevilla.

Míchel se estrenaba en casa y se encomendó, a Palop y Kanouté, los últimos guardianes de la esencia gloriosa del Sevilla, y dibujó un equipo valiente, con dos delanteros, dos hombres de banda y solo un centrocampista de corte defensivo, Medel. Osasuna respondió con una aglomeración de jugadores en la medular vacía carácter y echando en falta a Raúl García.

El Sevilla, apremiado, con cierta ansiedad, superó el entramado navarro con balones en largo a Kanouté y Negredo, ayudados en su labor por la incansable aportación de Navas por la banda derecha. Una simplificación del juego eficaz, que produjo un aluvión de llegadas desde la segunda línea. Los balones recepcionados por Kanouté y Negredo eran servidos en bandeja a Navas, Reyes y compañía.

Kanouté perdonó a los navarros, sorprendidos ante el empuje y la velocidad de los andaluces, y a Reyes se le fue una volea en ventaja. El que no falló fue Medel, quien le pegó con el alma a dejada de Negredo. Perdonado por Míchel, como Spahic, tras su acto de indisciplina, el chileno hizo justicia en una primera mitad de marcado color local. Al Sevilla le faltó, quizás, finiquitar el pleito para evitarse apuros, los que emanan de un marcador a favor demasiado corto. Por eso Osasuna, a su forma, sin brillantez y a balón parado, le metió miedo al Sevilla.

La posterior entrada de Lamah revitalizó a Osasuna. El Sevilla, cogido todavía con alfileres, fue presa poco a poco de la ansiedad. Incapaz de cerrar el marcador, tendió a echarse atrás, lo que aprovechó el conjunto navarro para ponerle en apuros. Espectador de lujo hasta ese momento, emergió la figura de Palop en dos acciones fulgurantes ante Lamah, el mejor futbolista de Osasuna.

 


El Granada descabalga a la Real

Posteado por on Domingo, 19 febrero, 2012

El Granada goleó a una desconcertante Real Sociedad en Los Cármenes y refrendó el buen momento que vive desde la llegada de Abel Resino al banquillo andaluz. Por su parte, el conjunto realista confirmó que es una incógnita constante. Un equipo capaz de acertar en la mejor diana o de dispararse en un pie. Capaces de remontarle un 0-2 al Barcelona y de ganar en Mestalla con sobrada solvencia, también han recibido goleadas por parte de rivales directos como el Rayo (4-0) y establecido récords negativos históricos, al encajar en Mallorca cuatro goles en tan solo siete minutos (Copa del Rey).

El partido se desmelenó muy pronto. Después de la pifia imperial que protagonizó el guardameta Julio César la pasada semana en Vila-real, Abel se inclinó por el regreso de Roberto al arco granadino. No tuvo un inicio afortunado el cancerbero gallego y una mala salida suya propició el tanto de Mikel González de cabeza. Casi sin tiempo para respirar replicaron los locales por medio de Íñigo López, que cabeceó a las redes en el segundo palo un buen envío de Mikel Rico desde la línea de fondo.

Los pupilos de Abel se mostraban ambiciosos con la pelota y sin ella. Querían robarla adelante, tenerla, amasarla, y buscar la jugada trenzada, la triangulación con sentido. La Real conseguía liberarse de la presión gracias a los enormes detalles de calidad de Xabi Prieto y Griezmann, que hacían daño por los costados.

Justo antes del descanso hubo espacio para la polémica. Teixeira Vitienes decidió expulsar rigurosamente a Illarramendi, tras una entrada sobre Jara en el centro del campo, y acto seguido obvió un claro derribo de Carlos Martínez sobre Fran Rico en el área vasca.

A pesar de su inferioridad numérica, los guipuzcoanos no renunciaron nunca al ataque en la segunda mitad, lo que se tradujo en un correcalles del que se aprovechó el Granada con un precioso disparo de Jara a la escuadra y un cabezazo de Uche, que pusieron las cosas prácticamente imposibles para el equipo donostiarra.

Los últimos minutos fueron un camino de rosas para el conjunto local, que se gustó y buscó el cuarto para asegurarse la diferencia de goles particular. Lo consiguió Uche, que solo tuvo que empujar el balón en la línea de meta tras una buena maniobra del argentino Jara por la derecha.

 


La reivindicación de los centrales

Posteado por on Domingo, 19 febrero, 2012

El fútbol tiene su lógica y sus contradicciones. Probablemente es que se trata de un asunto ingobernable y por eso se puede entender que la entrada de un defensa central pueda ser determinante para ganar un partido que estaba anímica y deportivamente a punto de perderse. Fue la primera vez que Marcelo Bielsa decidió rotar a su equipo y dar descanso a sus puntales (Llorente y Amorebieta). Es de suponer que lo hizo para que su gente se refresque, aunque algunos en la grada llegaron a pensar que era la explicación empírica de por qué juegan siempre los que juegan. Pocos primeros tiempos se recuerdan esta temporada tan planos, tan huecos, tan gélidos (solo se oía a la cincuentena de seguidores malaguistas en San Mamés) del Athletic frente a un Málaga excelente, vibrante, jugando al primer toque, convirtiendo cada ataque o contraataque en una oleada blanquiazul y en una colección de remates tan abundante como inútil. Sin gol, el fútbol puede ser bello, pero se debilita, se convierte en el boceto de un monumento sin construir. Daba gusto ver jugar a Cazorla, a Toulalan, a Rondón aprovechando la inexperiencia de Ekiza, al que sorprendentemente alineó Bielsa tras varios meses en blanco. Pero entre el infortunio e Iraizoz, excelente y ágil, socavaron la moral del Málaga, que quizás se cansó de atacar. O de intentarlo. O de sufrirlo.

¿Qué hacer? Sin duda se echaba en falta a Llorente en San Mamés. Y salió Llorente tras el descanso, pero salió de la mano con Amorebieta, un central vigoroso, que tenía la misión de frenar el ansia y el poderío de su compañero de selección venezolana, Rondón. Y el revulsivo fue Amorebieta. Llorente frenó a la defensa malaguista, es cierto, pero Amorebieta secó a Rondón al mismo tiempo que elevaba la temperatura de San Mamés al temple primaveral. La Catedral agarró el rosario de Amorebieta y empezó a echar cuentas. Sobre todo cuando el fútbol dio vuelta y el Málaga se acoquinó y cometió su peor error: conceder saques de esquina a su rival. Por mucho que Bielsa profese e inculque el fútbol de toque sabe que el Athletic lleva en sus genes los córners que siguen siendo festejados como medio gol. Y marcó… Amorebieta, tras un rechazo. Y en el siguiente marcó San José, otro central, elevando 20 centímetros su gran musculatura por encima de todos los defensas rivales. Y el éxtasis se apropió de San Mamés cuando un centro de Herrera lo empalmó, de forma bellísima, Toquero, de volea a la escuadra.

Y todo en cuatro minutos, apenas dándole tiempo al exmagnífico Málaga a sacar del centro del campo, perder el balón y volver a sacar del centro del campo. Así también se construye el fútbol, a oleadas, a golpe de remo como si fuera una trainera, en cuanto el equipo de Pellegrini ya solo encontraba la inteligencia habitual de Cazorla y había recibido tres sopapos sin saber en qué lado de la cara se los habían dado.

Fue la reivindicación de los defensas centrales, habitual carne de cañón para los árbitros, coleccionistas de tarjetas y golpeadores del balón que rescataron al Athletic de un túnel sin intermitente alguno. Para Amorebieta fue algo más, tras su error en Moscú que costó la derrota ante el Lokomotiv. Venía tocado y salió fortalecido. El castigo para el Málaga fue excesivo. Su juego, su idea, su estilo merecieron algo más. Pero el fútbol tiene su lógica y sus contradicciones. Y sus defensas centrales.

 


Directo: Mallorca, 4 – Villarreal, 0

Posteado por on Domingo, 19 febrero, 2012

Víctor, en dos ocasiones, Nunes y Chori Castro redondean la goleada ante el equipo de Molina.


Directo: Sporting, 1 – Atlético, 1

Posteado por on Domingo, 19 febrero, 2012

Eguren devuelve la igualdad al partido. El Atlético se había adelantado por medio de Adrián.


Banega, atropellado por su coche

Posteado por on Domingo, 19 febrero, 2012

Ever Banega (Rosario, Argentina, 1988) va más allá de lo verosímil. Llegó a Valencia, en diciembre de 2008, acompañado de un vídeo en el que se masturbaba en presencia de su novia. Se presentó el pasado verano enfundado en una camiseta del Real Madrid, el rival más odiado por la afición del Valencia, y lo colgó en su cuenta de Facebook, pidiendo perdón posteriormente en Mestalla. Y hoy ha sido atropellado por su propio coche, en una estación de servicio, al ir a repostar gasolina y olvidarse de poner el freno de mano. El resultado ha sido una fractura de tibia y peroné, que requiere ser operada. El jugador será intervenido mañana a a las tres de la tarde por el doctor Enrique Gastaldi. El centrocampista estará alejado de los terrenos de juego al menos hasta septiembre. Banega acababa de salir del entrenamiento de su equipo en Paterna, pues no había sido convocado por lesión para el choque de esta noche del Valencia en el Camp Nou ante el Barcelona. Según uno de sus amigos, Ever siempre lleva consigo a un chófer conocido como El Sevillano, cuya esposa también trabaja de cocinera para el futbolista argentino. Esta vez iba solo.

Desde que renovó su contrato hace un mes con el Valencia hasta 2015, el mediocentro argentino no da pie con bola. Había perdido la titularidad a favor de su compatriota Tino Costa. El Valencia creía que Ever había moderado su comportamiento, de ahí ese voto de confianza hasta 2015, superando una querencia a la falta de profesionalidad. Manifestada sobre todo en la tendencia a engordar debido a una alimentación muy improvisada. De ahí que el club primero le preparara la comida en Paterna y le instara a llevársela a su casa y, después, le pusiera una cocinera en su domicilio. Los resultados habían sido los pretendidos. El jugador bajó de peso y su rendimiento mejoró en los últimos meses de forma notable, cuajando una primera parte impecable, siendo el mediocentro de creación preferido por el entrenador, Unai Emery, dotado de personalidad para pedir siempre el balón y de técnica superlativa para saber siempre qué hacer con él. Hasta el día en que renovó, el pasado 18 de enero. Entonces se difuminó.

Procedente de la cantera del Boca Juniors, aunque hincha de Newell’s, cuyo escudo luce tatuado en una pantorrilla, Banega llegó al Valencia por unos 18 millones de euros en diciembre de 2008, un periodo muy convulso en Mestalla, con los estertores de Juan Soler en la presidencia y de Ronald Koeman en el banquillo, que conquistó, sin embargo, la Copa del Rey ante el Getafe en el Calderón. 14 veces internacional con Argentina, Banega pasó con más pena que gloria por la pasada Copa América. Sí fue, por el contrario, un jugador importante en las categorías inferiores de la albiceleste: campeón del mundo juvenil junto a Sergio Agüero en el Mundial de Canadá 2007 y campeón olímpico un año más tarde en los JJOO de Pekín. El mediocentro llamado a seguir la senda de su admirado Fernando Redondo se ha extraviado por el camino, atropellado ahora por su propio vehículo.


El Madrid va sobrado

Posteado por on Domingo, 19 febrero, 2012

A este Madrid ya le basta con ir a diez por hora. No necesita más, todo le va de cara: tiene vocación, talento, físico y las hadas le protegen. Frente al Racing, un equipo flácido como pocos, embistió durante cinco minutos, por fin se puso en ventaja y con el freno echado navegó como quiso hasta el final. Baño y masaje, faena de aliño y marca de Cristiano: ya lleva 121 goles en blanco, como el mítico Juanito. Una opereta para un Madrid lanzado, al que en partidos así le sobra una pierna. Es el propio Real el que marca el ritmo, regula los decibelios a su antojo. Su superioridad es aplastante.

Iluminado como está, al líder le sale todo. Lo que genera y todos esos factores incontrolados en cualquier partido. Frente al Racing, metabolizó el mensaje lanzado por José Mourinho la víspera. Nada de descuidos prematuros. Tomó nota el equipo y en cinco minutos el Racing ya estaba con la lengua fuera. Marcelo era un puñal, Cristiano había cabeceado al poste… Un desvelo constante para Toño, superado definitivamente tras el emboque de Ronaldo, que, otra vez con la cabeza, dio carrete a otro frentazo de Kaká. Punto y aparte para el Racing, una institución caótica, sostenida por un vestuario que sobrevive con orgullo en su Liga. La de Chamartín solo fue un peaje inevitable. Por más que el Madrid bajara la persiana tras el gol de CR, el Racing solo tuvo desdichas. Casi sin alma, Cisma, su lateral zurdo, dimitió antes que nadie, sentenciado, además, por el juicio arbitrario de un colegiado. El jugador andaluz cortó una contra del Madrid a 80 metros de su área con manotazo: amarilla. Luego se protegió de un mamporro de Ronaldo con la pelota. Para árbitros como González González y otros muchos toda mano es expulsión. Bueno, no todas, porque minutos antes no condenó un rebote manual de Cristiano en un mal despeje en el salón de Casillas. Para nada precisaba el Madrid de la reclusión de Cisma, el partido era suyo por méritos propios y la anemia del rival. Pero ya son siete los partidos que lleva el Madrid con rivales expulsados. Justas o no, ya nada dice Mourinho al respecto, el mismo que reclamaba la misma justicia divina que sospechaba tenían otros.

Vencido el Racing, Benzema le dio le puso la banderilla a un suspiro del descanso. En el último soplido, Xabi Alonso lanzó con picaresca una falta que aprovechó el francés, al límite del fuera de juego, para vencer a Toño. Punto y final.

Resuelto el encuentro, los focos fueron para Di María, reaparecido tras varias semanas. El argentino volvió como se fue, a lo grande. A golazos: a la primera, recogió la pelota en la orilla derecha y la enmarcó en la escuadra derecha de Toño. Puro Di María, que, antes de lastimarse de nuevo al final, certificó lo que era el partido, un entrenamiento para los chicos de Mourinho, un partido en la hamaca en el que no tuvo siquiera que remontar como en otras jornadas. Un paseíllo con Ramos de vuelta al lateral, Varane en la pasarela y Granero otra vez al frente. Hasta que Mourinho le mandó a la ducha para echar un vistazo a Khedira. Inquietante para el canterano, despedido en un partido a la carta, idóneo para quien necesita vuelo y con quien el Madrid ha funcionado como un reloj. De alguna manera, el elegido junto a Alonso en los fogones define a este equipo. El público ya se pronunció tras el paso del Barça en la Copa. Mourinho dijo no escuchar al madridismo; luego le hizo caso sin decirlo y el Madrid se disparó en la Liga. Ante el Racing rectificó de nuevo el técnico portugués, que silenciados los silbidos de la hinchada probó de nuevo la pócima que siempre le gustó. Se acerca la Liga de Campeones y cabe que Mourinho dé por finalizadas las concesiones. Con esta marcha en la Liga, el azote azulgrana está despejado.

Apocado el Racing, determinado por la baja de Cisma, el segundo tramo quedó a merced del Madrid, que, con Moscú a la vuelta de la esquina, se dejó ir, con poco gas. Otro gol de Benzema y a dormir con 13 puntos de ventaja. Tan cómodo estaba el equipo que la grada intervino de nuevo en cuestiones ajenas al juego: un coro en contra del Santiago Bernabéu como escenario de la final de Copa. Partidos como este dan para muchos debates. No los hubo en el césped, donde el Madrid, incluso contenido, tuvo de sobra, por más que nadie rebobinará jamás encuentro semejante. Solo la dolencia de Di María ensombreció la noche madridista. Con él, el Madrid es aún más pujante. Para el Racing no queda otra que volver a su Liga, ese paseo que le espera por las catacumbas. Lo contrario que al Madrid, que va como un tiro a por la corona del Barça. La Liga es suya y solo suya. Encuentros como el del Racing son un mero tránsito hacia el título. Este equipo va sobrado.