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La oposición culpa a las tropas sirias de ejecutar a 27 jóvenes a sangre fría

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

Un grupo de la oposición siria, la Red Siria de Derechos Humanos, ha acusado a tropas del Ejército y de las milicias leales al régimen de Bachar al Asad de haber capturado y ejecutado a 27 varones jóvenes, todos civiles, en tres aldeas del norte de Siria, según denunció este miércoles el grupo con sede en Londres.

La mayoría de los jóvenes murieron, según la Red, por disparos en la cabeza o en el pecho en sus propias casas o en las calles de las aldeas de Idita, Iblin y Balshon, en la provincia de Idlib, cerca de la frontera con Turquía, según la Red, con sede en Londres.

“Las fuerzas militares cazaron a los civiles en esas aldeas, los detuvieron y los ejecutaron sin vacilación. Se centraron en los jóvenes varones y los que pudieron escapar fueron asesinados”, añade la organización en un comunicado. “La responsabilidad de esta masacre recae en el general en jefe del Ejército y de las Fuerzas Armadas, Bachar el Asad”, añadió la Red, que precisó que solo un joven pudo sobrevivir a la matanza.

Varios vídeos difundidos a través de YouTube por activistas locales de Idlib, cuya autenticidad no ha podido confirmarse por fuentes independientes, han mostrado los cadáveres de hombres con heridas de bala tendidos en calles y viviendas.


La brutal ofensiva sobre Homs mata a dos periodistas occidentales

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

La brutal ofensiva que mantiene asediada la ciudad de Homs ha matado este martes a al menos 17 personas incluidos dos periodistas occidentales. La estadounidense Marie Colvin, que trabajaba para el diario The Sunday Times, y el francés Remi Ochlik, para Paris Match, y ganador de un World Press Photo por sus imágenes de Libia, han muerto en los bombarderos en el distrito de Bab Amro, el más castigado de la ciudad, informa la agencia France Presse. Un centenar de personas han muerto en los últimos dos días en esta ciudad, asediada desde principios de mes.

El Ministerio de Exteriores francés ha confirmado la muerte de Ochlik. La Comisión de la Revolución Siria asegura que hay otros “tres o cuatro” reporteros extranjeros heridos. El diario francés Le Figaro ha confirmado que uno de ellos es su periodista Edith Bouvier. El grupo lo completaban el informador gráfico británico Paul Conroy, el francés William Daniel y un fotógrafo sirio cuya identidad no se ha precisado, informa Efe. Javier Espinosa, enviado especial del diario El Mundo, asegura que en su cuenta de Twitter que los dos periodistas heridos, que no detalla quiénes son, están heridos y requieren ser evacuados. 

La casa en la que los reporteros fallecidos este martes estaban alojados fue alcanzada por un proyectil de mortero y cuando ambos huían, fueron alcanzados por un cohete, según explicó un testigo a Reuters. Los cadáveres no han podido ser rescatados ante los continuos ataques de las tropas leales a Bachar el Asad. La víspera de su muerte, la cadena británica BBC emitió una conversación con Colvin sobre la situación en Homs. La periodista fue esposa de Juan Carlos Gumucio, veterano corresponsal de EL PAÍS que falleció en Bolivia hace una década. Ella solía usar un parche porque perdió un ojo en Sri Lanka.


Una guerrera de otra época

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

Marie Colvin pertenecía a un tipo de periodistas en vías de extinción: los enviados especiales; personas que viajan a las zonas de guerra, a los lugares más peligrosos, que arriesgan la salud, la vida, el equilibrio mental y el dinero de sus empresas, por contar lo que sucede. Colvin ha muerto en Homs, uno de esos agujeros infames en los que matan civiles mientras el mundo civilizado discute el lugar exacto de las comas y de los adjetivos en un comunicado de condena.

Colvin era la estrella del semanario The Sunday Times. Perdió un ojo hace 11 años en Sri Lanka; fue de los primeros reporteros occidentales en entrar en la zona controlada por la guerrilla Tamil. Rupert Murdoch, dueño del semanario, envió su avión personal para repatriar a Londres a su periodista herida.

Estuvo casada con Juan Carlos Gumucio, corresponsal de EL PAÍS en Beirut durante la guerra civil, y después en Jerusalén, donde aprendió a vivir sin la adrenalina del peligro constante. Allí se conocieron y se aprendieron, tal vez en el bar del hotel American Colony, la oficina preferida de Gumucio, un tipo grande, humano, querido.

Gumucio abandonó su Oriente Próximo con destino a Londres. Perseguía un amor, perseguía a Marie Colvin. La boda reunió a los mejores periodistas del mundo, a los más valientes, a los más locos y borrachos. A los dinosaurios: representantes de una era que se muere asfixiada por la crisis, los errores y los tiempos.

Era la cuarta boda de Gumucio quien llevó demasiado lejos el consejo de Bernard Shaw: “El matrimonio es un error que hay que cometer al menos un vez en la vida”. No duró mucho esa unión imposible, pero siempre fueron amigos. Se fue primero Juan Carlos en Bolivia el 25 de febrero de 2002, donde no esperó a que le mataran, ni el enemigo ni el aburrimiento. Ahora ha muerto Marie Colvin en Siria, en Homs, en una zona de guerra, junto al fotógrafo francés Rémi Ochlik, de 28 años. Antes dejó su última denuncia, la muerte de niños en BBC. Solo los más grandes mueren en la plaza, como los toreros. Que descanse en paz.

 


En la morgue de la revolución

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

Cinco cadáveres yacen en un frigorífico para manzanas, convertido en la morgue de la revolución. Entre ellos hay dos niños de unos 13 y 10 años, Ismael y Ahmed Masharkeh, dos hermanos de una misma familia. Son las doce de la mañana y un mortero les ha sorprendido en el interior de su casa, en Al Qusayr, una localidad de la provincia de Homs. El padre llora, arrodillado, tratando de identificar el rostro desfigurado del más pequeño, envuelto en una manta marrón. Un corro de hombres se arremolina alrededor, rezando y gritando consignas contra Bachar el Asad. “Esto es lo que hace a nuestro pueblo, ¿por qué, por qué?”, se pregunta uno de ellos, entre lamentos, para terminar gritando un onmipresente ¡Allah u Akbar! (Alá es grande), respondido al unísono por todos los presentes.

El funeral transcurre a toda prisa, hoy es un día peligroso. El pasado lunes el Jeish al Hor (Ejército Libre) capturó un tanque a las tropas de El Asad en las inmediaciones de la ciudad y como represalia el régimen ha iniciado un bombardeo contra la zona controlada por los rebeldes, dos tercios de la ciudad. Llevados en volandas en una corta procesión desde la mezquita hasta el nuevo cementerio construido para los shaheed (mártires), a salvo de las balas de los francotiradores, el cortejo casi corre hacia las tumbas, cavadas solo una hora antes.

Rodeados cientos de personas, los sepultureros entierran los cuerpos en apenas diez minutos. Dos hermanas tratan de llegar a los pies de la tumba de Ahmed e Ismail, entre lágrimas, pero ha sido todo tan rápido que ni siquiera les ha dado tiempo de darles su último adiós. “¿Cuántos muertos más necesita Bachar para irse, cuántos?”, exclama una de ellas.

Se oyen algunos tiros. Las tropas de El Asad, apostadas en las azoteas del hospital y del ayuntamiento, disparan a los altavoces de la mezquita, que emite el sonido de los rezos musulmanes para el funeral.

Hoy no ha habido canciones, ni reunión multitudinaria, ni el discurso habitual de un miembro del Jeish Al Hor a las multitudes. Los reclutas del ejército tienen otros menesteres y están atareados esperando la supuesta llegada de tanques del régimen, que han reforzado sus posiciones en esta zona, cercana a la frontera con Líbano, y tienen la rodeada la ciudad con artillería pesada, 17 controles y un número indeterminado de vehículos armados.

En solo dos días han muerto ocho personas en esta localidad a causa de explosiones de mortero, disparos de francotiradores en el centro o ataques de soldados del Ejército sirio a coches circulando de noche en una de las carreteras de acceso y en las inmediaciones de un puesto de control del régimen. La población está sufriendo continuos cortes de electricidad y el diésel, que ha doblado su precio, escasea.

El lunes decenas de personas hacían cola en una gasolinera controlada por el Jeish al Hor para poder hacerse con unos litros para sus calderas, sufriendo temperaturas bajo cero. “¡Yo paso primero o vengo con mi arma!”, gritaba un anciano con dos garrafas vacías y el brazo en alto, mientras tres hombres del Jeish al Hor intervenían para calmar a la algarabía de mujeres que protestaban y pedían protección. La mayoría de la población está armada y es usual ver a los hombres con armas cortas o kalashnikov, guardados en los maleteros de los coches o en casa, en la entrada.

Pero la situación es especialmente dramática en la ciudad de Homs, donde no hay apenas suministros y la población está sometida a un intenso bombardeo sin descanso que se ha cobrado cientos de vidas en solo quince días, sin que el Ejército Libre haya podido hacer nada para evitar la lluvia mortal de morteros, lanzados desde la distancia.

El Jeish al Hor está compuesto en su mayoría por desertores y solo aceptan a aquellos que hayan realizado el servicio militar, de modo que es un ejército tan experimentado como pobre. Solo cuentan con fusiles, RPGs y una pobre infraestructura en cuestión de vehículos y medios para comunicarse, obstáculos que impiden en estos momentos un equilibrio de fuerzas a corto plazo, dada la fortaleza de las tropas de El Asad, que están mucho mejor pagadas, equipadas y cuentan con tanques y artillería pesada.


“No podemos permitir que Damasco estalle”

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

El minúsculo Catar, con 1,2 millones de habitantes (solo el 15% autóctonos) del tamaño de la provincia de Murcia, tiene muy pocos diplomáticos pero una diplomacia hiperactiva. Ahora encabeza la batalla para echar al sirio Bachar el Asad. Mehran Kamrava, director del centro de estudios internacionales y regionales de la Escuela de Servicio Exterior de la Universidad de Georgetown en Catar, opina que el acelerón diplomático de las últimas semanas pretende impedir que la guerra civil siria alcance la capital, “centro del poder árabe”.

Catar puso aviones para derrocar a Gadafi, patrocina al Barça, posee el Málaga CF, alberga una base aérea de Estados Unidos, también una oficina de los talibanes… Kamrava viajó a España, invitado por Casa Árabe, para hablar del papel del emirato en la primavera árabe.

Pregunta. ¿Cuál es el objetivo de esa diplomacia tan activa?

Respuesta. Esta política es algo muy inusitado para un Estado tan pequeño. Catar ha hecho un esfuerzo decidido y los observadores se preguntan ¿de qué va Catar? Es una estrategia deliberada para logar que la gente conozca Catar. Y se hace a través de Al Yazira, de compras de alto nivel en Europa como Harrod’s, de proyectos como FIFA 2022 [el Mundial de fútbol]. Para ponerlo en el mapa

P. ¿Y qué pretende con todo ello?

R. Busca no ser militarmente ni diplomáticamente amenazado por dos gigantes como Arabia Saudí e Irán. Pretende garantizar su supervivencia como un Estado pequeño en una región muy hostil no solo por los gigantes, también por lo que ocurre. Por ejemplo, si hay un conflicto entre Irán e Israel o entre Irán y Estados Unidos, Catar está en la línea del frente.

P. Es una diplomacia llamativa.

P. La otra estrategia [junto al branding] es la diplomacia: en Libia, ahora en Siria, en la Liga Árabe. Y por supuesto en la ONU. Es una estrategia muy distinta de países como Kuwait o Bahrein, similares en tamaño y circunstancias, que han elegido ser aliados de Arabia Saudí y EEUU. Catar tiene una política exterior que va por libre, tiene buena relación con Estados Unidos y con Irán.

P. ¿Cómo se consigue eso? ¿Solo con dinero?

R. Con un liderazgo muy centralizado. Se sientan y deciden, ‘¿Cuál es la mejor manera de conservarnos? Queremos que Estados Unidos nos apoye pero no nos podemos permitir que Irán se enfade’. Tienen una política exterior muy cuidadosamente calibrada, muy cuidadosamente diseñada. Puede parecer muy desorganizada, pero en esencia está muy cuidadosamente pensada.

P. ¿Quién la diseña?

R. El emir, seij Hamad [bin Jalifa al Thani], y el primer ministro. En última instancia, el emir [ambos son primos].

P. Es una política como de equilibrista, ¿no es demasiado arriesgado?

R. Es muy arriesgada, sí. Hay que ser muy cuidadoso para mantener los equilibrios entre actores como Irán, Hamás, Israel (tuvo una oficina en Catar hasta la guerra de Gaza en 2008), Naciones Unidas… Pero el gran riesgo son las consecuencias indeseadas. Cuando te involucras en Libia no sabes qué va a pasar, o quién va a ganar. Ya hay rumores de que armas cataríes han caído en manos de extremistas en Libia. Y algunos allí están muy enfadados con la implicación de Catar. Al principio estaban muy agradecidos pero ahora dicen: ¿De qué va Catar? Y lo mismo, en Siria. Ambas son situaciones muy peligrosas y cambiantes.

P. ¿A qué obedece el acelerón respecto a Siria con dos resoluciones ante Naciones Unidas, el grupo de amigos?

R. Creo que pretenden evitar el escenario libio: si das tiempo a Bachar el Asad, él intentará recuperarse, pero habrá más y más deserciones y por tanto la guerra civil se extenderá. Tienen mucho miedo a que Damasco estalle. El Cairo y Damasco son el centro del poder árabe. Sabe, no es Trípoli, no es la periferia, es central. Quieren evitar una gran erupción en Siria.

P. ¿En Siria hay más implicación que la diplomática?

R. No creo. Creo que en la Liga Árabe todos han decidido que Siria es distinto a Libia, que el Gobierno de Bachar el Asad puede ser derrocado a través de la presión diplomática. Y que si tenemos una guerra civil en Siria puede degenerar rápidamente en un conflicto sectario, cosa que no era el caso en Libia. Las declaraciones de la Liga Árabe son muy cuidadosas de no llamar a la intervención armada. Porque Siria tiene un mosaico sectario muy complejo.

P. ¿Por qué apoya Catar a los rebeldes en Libia, a los opositores en Siria pero envió a sus soldados a neutralizar las protestas en Bahréin?

P. Catar tiene una política muy cuidadosa con respecto a Arabia Saudí. Arabia Saudí le dice: ‘Si quieres implicarte en Libia, está bien, pero no en Bahréin, que es mi patio trasero. En cierta manera se coordinan mediante un entendimiento implícito.

P. ¿Habrá primavera en Catar?

R. No. Recuerde que la media de ingresos es de 92.000 dólares anuales. Es incluye a la sirvienta filipina, al conductor nepalí… Son cifras del FMI. Pero si solo contaran los autóctonos, rondaría los 350.000 dólares.

P. A cualquier telespectador de Al Yazira, le queda claro que la política europea le parece irrelevante, ¿Qué lugar ocupa en la política exterior de Catar?

R. Creo que es un mercado muy lucrativo. Ven a Europa como una gran oportunidad para invertir, para conseguir empresas distintivas por mucho menos dinero. El 10% de la Bolsa de Londres les pertenece, tienen influencia. Consideran que la política europea no será un obstáculo para sus intereses.


Las protestas por la quema de coranes se extienden por Afganistán

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

La indignación por la quema de copias del Corán, el libro sagrado del islam, en una base de la OTAN en Afganistán el martes ha desembocado en un segundo día de movilizaciones, que se han extendido a varias ciudades, a Kabul, a Jalalabad, Parwan y a Herat. Centenares de personas se han concentrado en protesta, han rotos cristales de coches y se han enfrentado a la policía, según testigos citados por la agencia Reuters. Al menos siete han muerto y 35 han resultado heridas hoy por disparos de la policía durante las protestas registradas en varias localidades. Los disturbios más graves se han producido en el distrito de Shinwari, en Parwan, donde hay seis fallecidos y catorce heridos por la acción policial, según informa Efe. Un manifestante ha muerto en Jalalabad, según un médico citado por la agencia France Presse, y una decena han resultado heridos de disparos en la misma ciudad y otra decena en Kabul, según fuentes oficiales.

Los manifestantes gritaban “muerte a América y “muerte a [el presidente Hamid] Karzai”. “Cuando los americanos nos insultan hasta este punto, nos vamos a unir a los insurgentes”, ha declarado Ajmal, un manifestante de 18 años. Lo sucedido es un desastre para las relaciones públicas de EEUU, que intenta pacificar el país. La embajada estadounidense en Kabul informa en su twitter y en su página web que ha cerrado sus puertas y ha suspendido todos los desplazamientos de su personal como medida preventiva de seguridad. Además advierte a los ciudadanos estadounidenses en el país a tomar precauciones al viajar.

El jefe de la ISAF, la misión de la OTAN en Afganistán, el general Allen, pidió perdón la víspera después de que trabajadores afganos de la base aérea de Bagram que iban a sacar la basura descubrieran, entre los deshechos, restos de libros sagrados. Los musulmanes tienen unos procedimientos específicos para deshacerse de las copias antiguas. Horas después, el secretario de Defensa, Leon Panetta, también pidió disculpas. “pedimos disculpas al pueblo afgano y reprobabos esta conducta [la quema de textos religiosos] en los términos más duros”, recalcó el portavoz de la Casa Blanca. El general Allen había recalcado que el suceso de ninguna manera fue intencionado.

El general Allen prometió una investigación para que nada semejante vuelva a suceder. ISAF explicó luego que se trataba “de materiales religiosos recogidos en el centro detención de Parwan y entregados inadvertidamente a las tropas para que los quemaran”. Fuentes afganas indicaron que el material aprehendido era usado como medio de comunicación y de adoctrinamiento entre los presos de Parwan, donde se encuentran lo más recalcitrantes talibanes y extremistas que luchan contra el Gobierno de Hamid Karzai y las tropas occidentales.

La inmediata intervención del general Allen con gesto grave y apelando por dos veces al “noble pueblo afgano”, repetida reiteradamente por las televisiones locales, fue un intento de apaciguar ánimos y evitar un estallido de furia popular como los habidos en el pasado, casi siempre terminados con numerosos muertos.

El incidente es un golpe más a la cuidadosa estrategia diseñada por el general para mimar la relación con los afganos y evitar a toda costa herir sensibilidades culturales y religiosas. Difícil disciplina para un contingente de 130.000 soldados. A primeros de año, un vídeo con cuatro marines orinando sobre cadáveres de talibanes dio la vuelta al mundo aunque no suscitó conmociones públicas en Afganistán. Un par de semanas después un afgano que se formaba en una base militar francesa en la provincia de Kapisa disparó contra un grupo de soldados y mató a cuatro de ellos. Luego dijo haber actuado como respuesta al vídeo, si bien la investigación reveló que había sobornado a responsables de reclutamiento para enrolarse con intención de atacar a los extranjeros.

Las tropas aliadas tienen previsto retirarse de Afganistán en 2014.


"Nosotros invadimos en 2001. Es su país, no el nuestro"

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

“Nosotros invadimos en 2001”, dice cándidamente el capitán John Fritze, del Ejército de Tierra de Estados Unidos, en un acuartelamiento de Kabul donde forma policía afganos, con palabras que chocan contra la doctrina canónica de lo ocurrido entonces y durante más de una década en Afganistán. “A veces sufrimos reacciones en contra: insultos, gestos. Es su país, no es el nuestro. Pero podemos vivir con ello”. A las actitudes inamistosas percibidas por Fritze en sus patrullas por la capital y sus alrededores se pueden sumar las palabras de Zamari, un tendero próximo a la base de Bagram: “Les queremos fuera del país ya”.

Los occidentales, en su encarnación como Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), tienen fecha de caducidad en el país asiático: 31 de diciembre de 2014. Para algunos, como el tendero de Bagram, esa salida será un deseo hecho realidad, para otros, un salto en el vacío de consecuencias imprevisibles, aunque inclinadas hacia lo pavoroso.

Los afganos están divididos sobre la presencia de ISAF y el propio ministro de Defensa, el general Rahim Wardak, un veterano de la lucha contra los soviéticos y contra los talibanes, es de los que agonizan ante la tesitura. “Hemos defendido este país contra imperios”, dice el general en su despacho del ministerio ante un grupo de enviados especiales, entre ellos el de El PAÍS. Wardak recorre en unos instantes los milenios que van desde Alejando Magno al imperio soviético, pasando por las tres guerras libradas por los afganos contra los británicos. “Es la primera vez que tropas extranjeras vienen a luchar junto a nosotros. Es una lástima. Queremos recuperar el orgullo nacional”.

Los miles de millones contantes y sonantes que la comunidad internacional deberá aportar para dejar el país en manos unas fuerzas armadas y de seguridad afganas suficientemente capaces es un dilema pendiente de respuesta y sometido a muchas variables. “Ningún país puede ser defendido por siempre por fuerzas externas: ni lo acepta la opinión pública afgana, ni lo acepta la opinión pública internacional”, reconoce una alta fuente gubernamental.

En esa no aceptación se encuadran quienes critican a las tropas occidentales, cuyos errores dan continua munición a los censores. El incidente de los Coranes quemados en Bagram encrespará más los ánimos de los jóvenes periodistas que cada día plantan cara en la sala de prensa de ISAF a las versiones oficiales. El general alemán Carsten Jacobson, portavoz de la coalición internacional, dice disfrutar con el toma y daca. “Lo más destacado de los últimos años es el desarrollo de la prensa. Jóvenes con preguntas duras. Es una prensa libre que no acepta el control ni la dirección del Gobierno”, asegura. “Es una señal prometedora de que las cosas no van a volver a los años negros”, palabras en clave que se refieren al lustro de dominio talibán.


Estallido de ira en Bagram

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

Los inspectores de la OIEA admiten el fracaso de su visita a Irán

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

Irán ha negado el acceso a una de sus bases militares a la delegación del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) que llegó la madrugada del lunes a Teherán para una misión especial de dos días, con el objetivo de completar la investigación que iniciaron a finales de enero. La OIEA expresó en un comunicado su decepción por la falta de avances en la negociación con Irán sobre los puntos pendientes de la investigación sobre su programa nuclear.

“La delegación de la agencia pidió el acceso a la base militar de Parchin. Irán no dio el permiso para la visita”, se lee en el comunicado. El acceso a la base era uno de los objetivos de la misión de la OIEA. Allí se sospecha que existe una instalación subterránea secreta en la que se habrían hecho pruebas con explosivos de alta intensidad para cabezas nucleares. Las autoridades iraníes lo niegan rotundamente. Los inspectores de la OIEA visitaron el lugar en 2005, pero solo obtuvieron acceso a una de las cuatro zonas que les interesaban.

El director general del OIEA, Yukiya Amano, es citado en la nota, en la que afirma que “es decepcionante que Irán no haya aceptado nuestra petición de visitar Parchin durante la primera o segunda visita [a la República Islámica]“, informa Efe. “Nosotros negociamos con espíritu constructivo, pero no se alcanzó acuerdo alguno”, concluye el japonés, quien tiene previsto emitir esta misma semana su más reciente informe sobre la investigación del programa nuclear de Irán.

El aparente fracaso de la misión puede añadir otro elemento de tensión en las relaciones entre Irán y las potencias occidentales, que han endurecido las sanciones económicas contra Teherán. La UE aprobó en enero un bloqueo de las importaciones de petróleo iraní a partir del próximo 1 de julio. En lo que pareció una represalia por estas medidas, Irán cortó la semana pasada el suministro de crudo a compañías de Francia y Reino Unido. En medio de las especulaciones sobre una acción militar de Israel contra las instalaciones iraníes, este martes Irán advirtió de la posibilidad un ataque preventivo. El vicecomandante de las Fuerzas Armadas iraníes para el Desarrollo Logístico e Industrial, Mohamad Heyazi, dijo a la agencia local Fars que, “si peligran los intereses nacionales”, Teherán “actuará sin esperar a una acción del enemigo”.

La nota de la OIEA agrega que los expertos “hicieron intensivos esfuerzos” para acordar un documento que clarifique “asuntos no resueltos en relación con el programa nuclear iraní, en particular aquellos relacionados con posibles dimensiones militares”. “Desafortunadamente, no se ha llegado a ningún acuerdo sobre este documento”, señala el comunicado, publicado en la página web de la agencia nuclear.

El director general de la OIEA, Yukiya Amano, es citado en el comunicado, en el que afirma que “es decepcionante que Irán no haya aceptado nuestra petición de visitar Parchin durante la primera o segunda visita (a la República Islámica)”. “Nosotros negociamos con espíritu constructivo, pero no se alcanzó acuerdo alguno”, concluye el japonés, quien tiene previsto emitir esta semana un nuevo informe sobre el programa nuclear iraní.

En su último informe, publicado en noviembre pasado y considerado como el más duro con Irán después de nueve años de investigaciones, Amano dijo que dispone de informaciones “creíbles” que indican que Teherán está trabajando en un programa nuclear militar. Estas informaciones provendrían de los servicios secretos de una decena de países.


Teherán advierte que podría atacar primero si se ve en peligro

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

Irán ha advertido de un ataque preventivo. El vicecomandante de las Fuerzas Armadas iraníes para el Desarrollo Logístico e Industrial, Mohamad Heyazi, ha dicho este martes a la agencia local Fars que, “si peligran los intereses nacionales”, Teherán “actuará sin esperar a una acción del enemigo”. 

El Gobierno de Teherán se enfrenta a una creciente presión internacional debido a su controvertido programa nuclear. La semana pasada un alto cargo de los servicios secretos de EE UU señaló que, aunque miembros espionaje de Washington sostienen que Irán respondería a un ataque, no creen que iniciara el conflicto. 

Israel y Estados Unidos, por su parte, no descartan una acción militar contra Teherán si las sanciones y la diplomacia no logran frenar el programa nuclear iraní. En las últimas semanas ha aumentado también la especulación sobre un ataque israelí contra las principales plantas de enriquecimiento de uranio. 

El ministro de Petróleo de Irán, Rostan Qasemi, ha advertido por su parte este martes a los países de la Unión Europea que Irán les cortará el suministro de crudo, como ya hizo con Francia y Reino Unido, si no firman contratos a largo plazo y con el pago garantizado, ha informado la agencia local Fars. 

“Hemos adoptado la decisión en nuestro propio país y sancionado a los estados hostiles (Francia y Reino Unido), Si otro países europeos no ponen de manifiesto la decisión de firmar contratos a largo plazo con Irán, Teherán tomará la misma decisión con ellos”, recalcó Qasemi. Las medidas reclamadas por Qasemi, según han dicho a Efe varias fuentes diplomáticas europeas, supondrían la firma de contratos de crudo de entre dos y cinco años, con garantía de transferencia del pago, que son incompatibles con las últimas sanciones aprobadas por la UE a Irán. 

El lunes, la Comisión Europea anunció que Bélgica, la República Checa y los Países Bajos ya han dejado de comprar petróleo iraní, mientras que Grecia, Italia y España están limitando las importaciones, acorde con el boicoteo de la Unión que entra en vigor el próximo 1 de julio. 

Ahora, según Qasemi, Teherán toma la iniciativa y puede dejar sin suministro a un grupo de países que podría tener dificultades para encontrar otros proveedores en un breve plazo y tener que realizar gastos extraordinarios para adaptar sus refinerías a un tipo distinto de crudo. Los más afectados serían Italia, España y Grecia, que adquieren de Irán entre un 13% y 14% del petróleo que consumen. 

La advertencia iraní coincide con la presencia en Irán de un equipo de alto rango del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para investigar la sospecha de que el programa nuclear iraní pueda tener una función militar, lo que Teherán niega, al tiempo que afirma que es exclusivamente civil y pacífico.


DSK pasa la noche detenido por un caso de proxenetismo

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

El ex director general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, se encuentra desde el lunes por la mañana en detención provisional en Lille (al norte de Francia) para ser interrogado sobre su vinculación con una turbia trama de proxenetismo conocida como caso Carlton. La justicia ya ha imputado a ocho personas y busca esclarecer si el político socialista caído en desgracia participó en las fiestas privadas organizadas por los cabecillas de la red, conocía la condición de prostitutas de las mujeres implicadas y sabía que estas veladas habían sido en parte financiadas con el dinero de empresas privadas.

Strauss-Kahn llegó puntual a la cita que tenía a las nueve de la mañana en la antigua gendarmería de Lille, donde le esperaba una nube de periodistas, a bordo de una berlina oscura. A su llegada, los investigadores le informaron de que estaba en detención provisional por complicidad de proxenetismo y encubrimiento de abuso de bienes sociales. Su abogada, Frédérique Baulieue, ha llegado una hora más tarde sin hacer declaraciones a la prensa. El interrogatorio podría prolongarse hasta el viernes, pero fuentes cercanas a la investigación han asegurado que no debería superar las 48 horas. Strauss-Kahn, conocido en Francia como DSK, puede ser luego enviado a declarar ante un juez para ser imputado, salir libre de cargos, o ser convocado más adelante.

El caso Carlton estalló en octubre del año pasado con la detención del presunto proxeneta francés Dominique Alderweireld, apodado Dodo la Salmuera, propietario de varios burdeles en Bélgica. La justicia sospecha que este organizaba el desplazamiento de prostitutas para asistir a fiestas privadas en el lujoso Hotel Carlton de Lille, entre cuyos clientes más destacados se encontraba el ex ministro de economía francés. Los jueces que instruyen el caso pronto descubrieron que los cabecillas también organizaban desplazamientos a otras ciudades, entre ellas París y Washington, en las que aparecía de nuevo el nombre de Strauss-Kahn.

Tres personajes clave habrían actuado como intermediarios. El primero es el comisario Jean-Christophe Lagarde, sospechoso de haber organizado viajes de prostitutas a París y a Washington para el que entonces era todavía dirigente del FMI en 2010 y en 2011, el último de ellos en vísperas de su detención en mayo en Nueva York por agresión sexual, el episodio que carbonizó su carrera política y le obligó a dimitir de la institución internacional. Los empresarios Fabrice Paszkowski, gerente de una empresa de material médico y miembro de un grupo de reflexión favorable al político, y David Roquet, entonces dirigente de una filial de la constructora de Eiffage e integrante de un grupo de reflexión favorable al político, habrían financiado en parte esta expediciones. Los tres hombres han sido imputados por proxenetismo.

Desde que su nombre apareció vinculado a esta trama a los poco días de la detención de Dodo, el que fue candidato virtual de los socialistas a las presidenciales de esta primavera y favorito absoluto en los sondeos ha pedido hasta en dos ocasiones poder declarar ante el juez para desmentir “las insinuaciones malintencionadas” que recaían sobre él. Desde entonces, su biógrafo oficial, el periodista Michel Traubamm, autor de DSK: la contra-investigación, ha revelado que el político reconocía su participación en este tipo de veladas pero desconocía que se trataba de prostitutas.

Henri Leclerc, uno de los abogados de Strauss-Kahn, retomó este argumento en una entrevista a la radio Europe 1 en diciembre del año pasado. “Podía perfectamente ignorar” que se trataba de profesionales, explicó, adelantando la probable línea de defensa de su cliente. “En esas veladas no se está siempre vestido, y le desafío a poder distinguir a una prostituta desnuda de una mujer del mundo desnuda”, declaró.

Aunque la justicia concluyera que el político no podía ignorar que se trataba de mujeres remuneradas, esto no sería suficiente para imputarle ningún delito porque la prostitución no es ilegal en Francia. Sin embargo, en caso de tener elementos suficientes para determinar que participó de alguna forma en la organización de los desplazamientos, podría imputarle por complicidad de proxenetismo.

Otro elemento determinante es el de la financiación de estas fiestas y de las prostitutas. Una de ellas, Florence V., ha declarado a los investigadores que Paszkowski le entregaba por cada velada entre 500 y 1.000 euros en dinero en efectivo. En el caso de un viaje a Washington, recibió 2.400 euros por los tres días de estancia. Roquet y Paszkowski han reconocido por otra parte haber sufragado parte de los gastos con dinero de su empresa, aunque han asegurado que DSK no estaba al corriente. Si los jueces consideraran tener elementos suficientes para considerar que sí lo sabía podrían entonces imputarles por encubrimiento de abuso de bienes sociales. Los investigadores también tratarán de determinar si el político, entonces posible futuro presidente de Francia, prometió favores a cambio.


La derecha trata de sacar partido de la detención de Strauss-Khan

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

La detención en Lille del exministro socialista Dominique Strauss-Khan, quien fue hasta su arresto en Estados Unidos el año pasado el probable candidato socialista a las elecciones de esta primavera, ocurre precisamente en plena campaña electoral. Algo que no ha pasado desapercibido para el partido conservador del presidente y candidato a su reelección Nicolas Sarkozy, la Unión por un Movimiento Popular (UMP). Su secretario general, Sébastien Huyghe, trató ayer de sacar partido de esta coincidencia y acusó al socialista François Hollande, favorito en los sondeos, de haber silenciado los “casos de dinero y de sexo” como el de DSK.

“François Hollande, quien ha sido durante 11 años primer secretario del Partido Socialista, tenía que estar al corriente de estos tejemanejes”, explicó Huyghe a la agencia France Presse. “Tiene que dar explicaciones sobre este silencio, sobre todo que decidió tomar como director de campaña a Pierre Moscovici, cercano entre los más allegados, de Dominique Strauss-Khan, y quien no podía ignorar el hecho de que se entregaba a la lujuria en los grandes hoteles”, añadió.

El interrogatorio de Strauss-Kahn irrumpe así en plena campaña electoral, apenas una semana después de que el presidente Sarkozy hiciera oficial su intención de pedir un segundo mandato en El Elíseo. Sin embargo, el escándalo tiene pocos visos de salpicar a Hollande, quien pese a su papel predominante en el aparato del partido en los últimos años, nunca fue una allegado de DSK. Fue de hecho el primero en anunciar su intención de enfrentarse a Strauss-Kahn en las primarias socialistas, cuando todos daban por hecho la victoria del economista.

Por otra parte, el ex dirigente del Fondo Monetario Internacional, consciente del daño que podía hacerle a su partido el rechazo generado en la opinión pública por el riego de revelaciones que surgieron a raíz de su detención en Nueva York por agresión sexual, ha adoptado desde que volvió a Francia en septiembre del año pasado un perfil bajo. Trató de recuperar el aura perdida con una disculpa pública en televisión, después de que la fiscalía abandonara los cargos contra él en Estados Unidos, que no sirvió para revertir la tendencia.


La violencia marca la votación para elegir al sucesor de Saleh

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

“Quiero participar en el principio de una nueva era”, afirma Abdul Hamid Mirai, uno de los centenares de estudiantes que este martes hacían cola para votar en la Universidad de Saná. Su voto no hacía falta para convertir a Abdrabbo Mansur en el presidente que durante los dos próximos años dirigirá la transición. Era una forma de apoyar el cambio de régimen. Y a pesar algunos incidentes violentos en el Sur y el boicoteo en áreas del Norte, los yemeníes cerraron la jornada del referéndum satisfechos.

No sólo los universitarios acudieron a los colegios electorales establecidos en las facultades de Comercio (hombres) y Educación (mujeres). Muchos habitantes de otros barrios quisieron ejercer su voto en el lugar de origen de la protesta que el año pasado cambió Yemen. La espera era mayor en la cola de mujeres que en la de hombres, pero al final el resultado era el mismo.

Tras identificarse con cualquier documento oficial que acreditara haber cumplido 18 años, el nombre del votante era apuntado a mano en una hoja con su huella dactilar al lado. Entonces recibía la papeleta con el rostro de Hadi sobre la bandera nacional y un círculo para endosar su nombramiento como presidente. Al salir todos exhibían orgullosos el dedo impregnado de tinta indeleble, incluso ante quienes hacían campaña por la abstención.

“He votado porque es la primera vez que no se presenta Saleh y deseo un país sin corrupción y con justicia social”, explicaba Umm Abderrahman, toda cubierta de negro y rodeada de otras cuatro siluetas del mismo color.

—¿Y cree que Hadi va conseguirlo?

—“Inshalá” (si Dios quiere)

—Y si no, le echaremos, añaden las muchachas usando la palabra que se convirtió en el lema de la protesta “erjal” (vete).

En Hasaba, el barrio más castigado por los combates en Saná, los hombres de la tribu Al Ahmar, que se enfrentaron a los soldados progubernamentales a cañonazos, votan bajo la vigilancia de esos mismos uniformados. Varios de ellos rechazan las preguntas de la periodista, pero a la vuelta de la esquina, la casa del jeque tiene la respuesta: una enorme bandera yemení con la foto de Hadi. Sus hombres montan guardia alrededor.

Esa misma normalidad se reportó en Taiz, Ibb y Hodeida. Sin embargo, la televisión yemení informó de que “la mitad de los colegios electorales tuvieron que cerrar tras ser invadidos por hombres armados de Al Harek”. Al Harek es el Movimiento Sudista, un conglomerado de grupos que defienden los derechos y la identidad del sur del país, independiente hasta 1990, pero cuyas reclamaciones varían desde la autonomía a la independencia y cuyos miembros más radicales condonan la violencia.

Aunque la televisión dijo que las fuerzas de seguridad habían evitado disparar para no causar un baño de sangre, hubo media docena de muertos en distintas ciudades del sur por disparos, la mayoría civiles.

“Si se trató de un intento deliberado de hacer descarrilar el proceso en el sur, ha fracasado miserablemente”, declaró a este diario Grant Kippen, el director en Yemen de IFES, International Foundation for Electoral Systems, que ha asistido al Gobierno yemení en la organización del referéndum. Según Kippen, no hubo ninguna provincia en la que no se pudiera votar, sólo algunos distritos.

En otros lugares, como Zinjibar, la capital de Abyan, el control de grupos simpatizantes de Al Qaeda hizo imposible la votación. En los enclaves del Norte que controlan los rebeldes Huthi, el boicot fue generalizado aunque no hubo noticia de sabotajes contra los colegios electorales que abrieron.


"La situación es aún muy frágil"

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

Aunque de natural discreto, Jalal Benomar (Tetuán, 1957) no puede ocultar su satisfacción por el desarrollo del referéndum que abre la transición política en Yemen. El enviado de la ONU para Yemen, a quien fuentes diplomáticas en Saná atribuyen el éxito de la iniciativa del Golfo, ha pasado la mañana visitando colegios electorales. “Es el fin de una era. Ali Abdalá Saleh pasa a convertirse en un ciudadano privado. La gente confía en que las cosas cambien a partir de ahora”, declara a EL PAÍS. Pero el éxito de la jornada no le nubla la vista. “La situación es aún muy frágil”, advierte.

“Todavía hay violencia en Yemen”, reconoce Benomar. “El Estado ha perdido la autoridad en varias regiones, el Ejército está dividido, hay milicias que controlan partes del país e incluso de la capital, la situación humanitaria es catastrófica…”, resume pintando un panorama que haría salir corriendo al más osado.

“Nadie se hace ilusiones. Todos sabemos que habrá muchos altibajos en el camino. Hay progreso, pero la situación es muy frágil y requiere mucho apoyo y ayuda”, manifiesta este expreso político marroquí que ha hecho su carrera profesional en la ONU.

Entre los asuntos que más le preocupan, está el avance de Al Qaeda. “Ha logrado el control de una zona estratégica en el sur del país. Antes eran docenas y ahora son miles, con armas pesadas. Es algo espectacular que ha ocurrido en unos pocos meses”, señala. Benomar atribuye ese fenómeno al colapso del Estado.

“Es una situación muy peligrosa. Por eso hay un consenso internacional en que lo que ocurra en Yemen tiene implicaciones para la paz y la seguridad en el mundo”, asegura. Aun así, Benomar da un tirón de orejas a la comunidad internacional: “El progreso en el frente político no está generando igual efecto en los donantes. Tienen que aumentar su apoyo si quieren que la transición tenga éxito porque el Gobierno está en la ruina”.

A pesar de las dificultades, el mediador defiende el avance que ha significado el plebiscito. “Estamos asistiendo a un proceso de transferencia pacífica del poder, no tenemos una situación del tipo de Siria en Yemen, y eso es un logro nada despreciable”, afirma el enviado de la ONU, quien desde su nombramiento el verano pasado se ha mostrado infatigable en sus esfuerzos por acercar a las partes.

Ahora insiste en la importancia de que se inicie “un diálogo nacional que incluya a todos los que no han podido participar en el proceso político”. Un pilar clave son los jóvenes que lanzaron las protestas contra el presidente Saleh, los rebeldes zaidíes conocidos como Huthi (que controlan grandes zonas del norte del país) y el Movimiento Sudista que reclama la autonomía para el sur.

“Benomar ha entendido muy bien la forma de negociación de los yemeníes. Ha sido él quien ha hecho el mecanismo para aplicar la iniciativa del Golfo”, asegura el embajador español en Yemen, Javier Hergueta, que ha seguido muy de cerca todo el proceso.

“Me costó mucho que se reunieran cara a cara, pero cuando finalmente lo hicieron en noviembre, me convenció de que el acuerdo era posible”, explica por su parte Benomar. Contra todo pronóstico, Yemen, que muchos analistas veían hundiéndose de forma irremediable en una guerra civil, se ha convertido en el primer país árabe que logra una transición política tras las revueltas.

Dos elementos fueron en su opinión clave para lograrlo. Por un lado, la resolución de la ONU que pedía a las dos partes que alcanzaran un arreglo político y que a diferencia de Siria contó con el respaldo unánime de todo el Consejo de Seguridad. “Eso hizo ver a los yemeníes que la comunidad internacional hablaba con una sola voz”, apunta. Por otro lado, ambas partes se dieron cuenta de que ninguna de ellas podía aplastar a la otra y ganar.

Sin embargo, algunos sectores denuncian que el acuerdo asegura la salida de Saleh dejando intacto su régimen. “Es una transición política negociada y en consecuencia combina elementos del nuevo orden y del régimen previo. Pero se trata de una transición que abre el camino a la futura reforma y cambio”, defiende Benomar posibilista.

La simple celebración del referéndum que ha oficializado el nombramiento de Abdrabbo Mansur Hadi como presidente de transición para los próximos dos años sonaba a milagro inalcanzable hace apenas nueve meses. Entonces, la negativa de Saleh a ceder el poder enfrentó a partidarios y detractores en las calles de Saná y dividió al Ejército.

¿Podría aplicarse el modelo yemení a Siria? El enviado de la ONU se muestra prudente. “El plan árabe se ha modelado sobre él, pero hay una gran diferencia. Mientras que en Yemen los enfrentamientos han dejado entre 250 y 270 muertos, en Siria estamos hablando de miles y aumentan cada día. Cada país tiene circunstancias únicas”, concluye.


El Gobierno islamista de Marruecos quiere excarcelar a los salafistas

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

Los corruptos a la cárcel; los islamistas, aunque sean radicales, en libertad. El Gobierno islamista marroquí ha puesto en marcha una discreta política de reconciliación con todos aquellos cientos de salafistas que fueron condenados tras los atentados de Casablanca, en mayo de 2003, que traumatizaron al país. Muchos de los convictos no guardan ninguna relación con aquel rosario de explosiones que causaron 45 muertos, la mayoría en el restaurante de la Casa de España.

Más de 2.300 marroquíes ingresaron desde entonces en prisión de los que 1.708 fueron condenados -18 de ellos a la pena capital-, según un informe del Ministerio de Justicia divulgado el lunes por el diario islamista At Tajdid. La asociación Annassir, que les defiende, asegura que entre 900 y 1.000 permanecen aún detrás de los barrotes de una veintena de cárceles. Solo el 10% tiene delitos, de verdad, delitos de sangre.

El artífice de esta política de mano tendida es Mustafá Ramid, de 53 años, ministro de Justicia y de las Libertades, como se rebautizó en enero la cartera. Además de diputado del Partido de la Justicia y del Desarrollo (PJD, islamista moderado), fue durante años el defensor ante los tribunales de sus correligionarios salafistas.

El palacio real se resistió a que entrase a formar parte de un Gobierno cuyos consejos de ministros preside el rey Mohamed VI, pero al final lo aceptó. El PJD somete a una votación interna a sus candidatos a ministros y Ramid fue el que obtuvo la mayoría más holgada. Desde que tomó posesión ha suavizado su lenguaje, pero sus modales siguen siendo los mismos. Recibe a la prensa en su modesto chalé de Casablanca, vestido con una gandoura marrón (túnica sin mangas). Narra sus planes y hasta cuenta su última conversación con el rey.

Ramid presentó al monarca, hace dos semanas, una lista de reos a indultar con motivo de la fiesta del Mouloud, que conmemora el nacimiento del profeta Mahoma. La encabezaban Mohamed Rafiki, Hassan Kettani y Omar Hadouchi, tres clérigos radicales condenados por su supuesta apología del terrorismo. El monarca les concedió su gracia, pero se la denegó a Rachid Niny, exdirector del diario Al Massae.

“No merecían seguir en la prisión”, comentó satisfecho Ramid. Su intención es lograr más excarcelaciones de salafistas. “Si los exreos tienen un comportamiento responsable el rey podría animarse a otorgar nuevas gracias”, vaticinó Ramid. Ese comportamiento consiste en no denunciar la tortura a la que fueron sometidos y en renunciar a pedir indemnizaciones al Estado por los años de cárcel. A cambio podrían ser autorizados a fundar un partido.

Los tres clérigos describieron los suplicios que sufrieron pero Hadouchi, torturado hasta perder la vista en un ojo, declaró: “Perdonaré todos los tormentos padecidos si ello desemboca en la libertad para mis compañeros presos”. Estos envían desde sus celdas cartas a Ramid pidiéndole que “ponga fin a la lógica del castigo colectivo”.

La mayoría de los presos “barbudos” son inocentes, según la Asociación Marroquí de Derechos Humanos, mientras que un puñado profesa ideas violentas, aunque no las han puesto en práctica, y unos cuantos sí tienen las manos manchadas de sangre. Los primeros son excarcelables rápidamente mientras que con los segundos Ramid propugna entablar un diálogo y, si da resultados, proponer al monarca su puesta en libertad”. Del tercer grupo ni se habla.

“Estamos decididos a trabajar en la búsqueda de una solución para este asunto”, aseguró Ramid a los representantes de los presos que recibió en su despacho. Hasta acabarla “es una tarea que necesita tiempo y deben saber que la última palabra le corresponde al rey”, precisó. Aún así Kettani, el clérigo recién liberado, cree “que esto se asemeja al principio de la reconciliación nacional”.


Israel libera a un preso palestino tras 66 días en huelga de hambre

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

La huelga de hambre de Jader Adnan fue la más larga protagonizada por un preso palestino. Ayer, tras 66 días a régimen de agua, sales y glucosa, el miembro de Yihad Islámica logró su objetivo: el Ministerio de Justicia de Israel anunció que Adnan sería puesto en libertad el 17 de abril. Jader Adnan, un panadero de 33 años, fue detenido y encarcelado el pasado 17 de diciembre, sin que se le acusara de nada concreto.

El panadero islamista se ha convertido en el mayor símbolo de la liberalidad con la que la justicia israelí encarcela a los palestinos. El sistema de “detención administrativa” que aplica la autoridad militar de ocupación en Cisjordania permite encerrar por períodos de hasta seis meses, prorrogables indefinidamente, a cualquier palestino. Basta con que la justicia militar alegue sospechas de que la persona en cuestión entraña algún tipo de peligro.

En el caso de Adnan se habló de “riesgo para la seguridad de la región”. Sin acusaciones concretas y sin necesidad de probar nada. El Gobierno de Israel justifica el sistema por la necesidad de proteger a su red de informadores en los territorios ocupados: la presentación de cargos, dice, podría delatar al denunciante y poner en peligro “operaciones antiterroristas”.

Jader Adnan fue detenido de madrugada en su casa, cerca de Jenin, el 17 de diciembre, y trasladado a prisión. Al día siguiente inició una huelga de hambre que al cabo de dos semanas puso en peligro su vida. Las autoridades penitenciarias ordenaron su traslado al hospital Ziv, en Safed (Israel), donde, con autorización del propio Adnan, se le empezó a suministrar agua, sales y glucosa. Esa alimentación mínima evitó su muerte, aunque perdiera 30 kilos de peso, parte del cabello y sufriera problemas cardíacos y renales. En el hospital permaneció con los pies y una mano encadenados a la cama.

El miembro de Yihad Islámica, y durante un tiempo portavoz de la organización, tenía experiencia en ese tipo de protestas. Ya hizo 28 días de huelga de hambre en 2005, durante un previo encarcelamiento, para protestar por su confinamiento en solitario, y logró ser devuelto a las celdas regulares. En 2010 se negó a comer durante 12 días, para protestar por su detención por parte de la Autoridad Palestina dentro de una redada contra militantes islamistas.

Tras la última detención, Adnan decidió poner a prueba el sistema de justicia militar israelí. Se declaró dispuesto a ayunar hasta la muerte y su huelga de hambre fue seguida con creciente interés por la población palestina. Desde la semana pasada las manifestaciones de apoyo a Adnan eran casi diarias. También hubo repercusiones internacionales. La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, declaró el sábado que en Bruselas se seguía el asunto “con preocupación” y afirmó que cualquier detenido tenía derecho a conocer las acusaciones en su contra y a ser sometido a un juicio justo en un plazo razonable.

Los abogados del miembro de Yihad Islámica pidieron que el Tribunal Supremo de Israel examinara su caso y se fijó una vista para el 23 de febrero, luego anticipada dos días, al 21, porque los jueces, basándose en los informes médicos, consideraron que 48 horas podían marcar la diferencia entre la vida y la muerte del preso.

Este martes, minutos antes de la vista, el Ministerio de Justicia ofreció un acuerdo a los abogados de Adnan. Los representantes del Gobierno reconocieron que no habían hallado ningún tipo de prueba que relacionara al preso con actividades violentas y dijeron que, en caso de no surgir novedades en la investigación, renunciarían a pedir que se prorrogara la detención administrativa. Eso suponía que cuando expiraran los cuatro meses fijados inicialmente por la justicia militar, el 17 de abril, Jader Adnan podría volver a su casa. Tanto los abogados como el propio Adnan aceptaron el trato. La huelga de hambre se dio por concluida.

“Adnan ha demostrado que con coraje podemos conseguir la victoria”, declaró Randa, su esposa. Mahmud Hassan, uno de sus abogados, afirmó por su parte que la huelga de hambre había creado un precedente que podrían emular otros presos: “Adnan es un ejemplo para todos los palestinos”. Cientos de personas salieron a la calle para festejar la noticia en Jerusalén oriental, Ramala, Jenin y otras ciudades de los territorios ocupados.

El ministro de Asuntos Exteriores, Avigdor Lieberman, dio voz a amplios sectores de la sociedad israelí cuando calificó de “grave error” la liberación de Jader Adnan. Yihad Islámica de Palestina, una organización considerada terrorista por Estados Unidos, la Unión Europea, Japón y otros países, además de por Israel, declara como objetivo la destrucción de Israel y la implantación de un Estado islámico. Su brazo armado, las Brigadas de Al-Quds, tiene un largo historial de atentados contra ciudadanos israelíes.


El conflicto de Somalia se enquista en el oriente africano

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

“El área que el Ejército keniano ha liberado en Somalia ocupa unos 95.000 kilómetros cuadrados y representa alrededor del 95 por cien de la zona que Al Shabab solía controlar”, afirma en un tono triunfal Johnson Ondieki, general de brigada del ejército de Kenia (KDF), mientras se dirige a un grupo de periodistas en el puesto de mando de las tropas de tierra del KDF en Liboi, aún en Kenia a unos 10 kilómetros de la frontera con Somalia.

Kenia envió sus tropas a Somalia el pasado 14 de octubre con el objetivo de neutralizar a Al Shabab, un grupo islamista radical que controlaba gran parte del centro y sur del país. En un principio, oficiales kenianos se mostraron seguros de una rápida victoria. “Pasaremos la navidad en Kismayo”, aseguró entonces el mayor Emmanuel Chirchir, portavoz del KDF. La toma de esta ciudad portuaria es el principal objetivo militar, ya que es el bastión de Al Shabab y donde la milicia islamista obtiene la mayoría de sus ingresos.

Sin embargo, más de cuatro meses después la realidad parece implicar que, casi literalmente, Kenia no sabía dónde se metía. Sus tropas siguen lejos de Kismayo y aún no han tomado la ciudad de Afmadow, a medio camino y que ha de estar bajo control antes de llegar a Kismayo. Y, sobre el terreno, su “control” sobre las áreas “liberadas” parece mucho más precario de lo que alardean.

“Gente de Al Shabab se mueve por aquí de día y de noche y son como nosotros, no podemos diferenciarlos, no podemos decir nada sobre ellos en público”, relata en el pueblo somalí de Dhobley y a través de un traductor uno de los líderes de la comunidad local, que no quiere dar su nombre por miedo a represalias.

En Dhobley, bajo un sol que quema todo el año y a apenas ocho kilómetros de la frontera con Kenia, Al Shabab aún realiza ataques ocasionalmente. El último fue hace unos 10 días, según confirman varias fuentes, cuando un grupo de unos 20 militantes lanzó morteros y atacó la comisaría de policía con rifles.

En Tabda, a unos 80 kilómetros de la frontera, los ataques de Al Shabab ocurren cada semana y el último tuvo lugar hace apenas cuatro días. Entonces, miembros de la milicia intentaron tender una emboscada a las tropas kenianas y más tarde lanzaron fuego de mortero, según confirman varios soldados del propio KDF, que afirman que Al Shabab también cuenta con lanzagranadas.

Más hacia el interior de Somalia y aún dentro del “área liberada” por el KDF, los enfrentamientos son más violentos y ocurren con más frecuencia. Además, la falta de medicinas y el hambre en esta región semi-árida y seca casi todo el año siguen afectando a las comunidades locales.

A pesar de todo, la población y los soldados somalíes se muestran “muy felices” por la presencia de las tropas kenianas en su territorio, según los propios soldados del KDF, que son quienes normalmente hacen de traductores.

“Yo lucho por la libertad de la República de Somalia y para librarnos de Al Shabab”, dice Adam Orey, un somalí de 21 años que dejó los estudios para convertirse en soldado. Preguntado por sus impresiones sobre las tropas kenianas, es el traductor quien directamente responde: “Dice que está muy contento y que agradece la presencia del ejército keniano”. Tras señalar que en realidad Orey no ha abierto la boca el traductor insiste: “Bueno, pero es que eso es lo que dicen aquí todos los locales”.

¿Qué hacer después?

En la actualidad, tres ejércitos extranjeros combaten a Al Shabab en Somalia. El KDF en el suroeste, el ejército etíope en el centro y tropas de la Unión Africana (Amisom) en Mogadiscio, formadas por soldados de Uganda, Burundi y Yibuti. Junto a ellos luchan los soldados gubernamentales somalíes y los de varias milicias actualmente aliadas con el Gobierno, como Al Suna o Ras Kamboni.

Amisom llegó hace casi cinco años con el mandato de pacificar todo el país en seis meses, pero en todo este tiempo sólo ha podido llegar a controlar Mogadiscio. Por su parte, las tropas etíopes ya ocuparon Somalia en 2007 pero se retiraron en enero de 2009 tras ser incapaces de controlar el país.

Analistas y expertos coinciden en que la duración del conflicto, la hambruna y los tres frentes abiertos están empujando a Al Shabab hacia una derrota militar. El anuncio de su alianza formal con Al Qaeda se ha interpretado como un gesto desesperado para intentar captar fondos y milicianos en el extranjero.

Pero la caída de Al Shabab sería sólo el principio de otra serie de problemas. “Crear estabilidad en el sur de Somalia no significa sólo derrotar a Al Shabab. Kenia, con la ayuda de sus socios, debe desarrollar un plan político que incluya incentivos atractivos para que los clanes locales trabajen juntos y compartan la riqueza de la región y la asistencia extranjera”, advierte el International Crisis Group en su informe más reciente.

Sin una estrategia política clara, el vacío de poder dejado por una eventual derrota de Al Shabab podría conllevar que las diferentes milicias que ahora apoyan al Gobierno acabaran luchando unas con otras por el control de las diversas partes del país.

Mientras tanto, la comunidad internacional observa desde la distancia. Mañana se celebra en Londres una conferencia sobre Somalia a la que acudirán líderes de más de 50 países y organizaciones internacionales. Al Shabab ha anunciado que realizará una serie de ataques suicidas coincidiendo con la reunión internacional, según el diario The Telegraph.

“Se tendría que hacer una conferencia aquí en Somalia, se debería empezar desde el terreno y dar prioridad a los consejos de ancianos y a los líderes de las comunidades locales”, dice a El País en Tabda Ahmed Mohamed Islam, conocido como Madobe, el líder de la milicia Ras Kamboni.

La figura de Madobe representa perfectamente la confusión y la complejidad de las luchas de poder en Somalia. Fue gobernador de Kismayo durante el Gobierno islamista de la Unión de Tribunales Islámicos (UTI), que cayó a finales de 2006. En 2009, Madobe se alió a la milicia islamista Hizbul Islam, similar a Al Shabab y que acabó siendo absorbida por ésta en 2010. Y fue entonces cuando Madobe y Ras Kombani pasaron a luchar contra Al Shabab junto al Gobierno.

“Nosotros somos civiles y simplemente necesitamos paz y un Gobierno federal”, concluye cansadamente Mohamed Ibrahim, un joven farmacéutico en el hospital medio derruido de Dhobley. Una paz que lleva 21 años eludiendo a Somalia.


La Junta Militar egipcia resucita el antiamericanismo

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

Esta escena era inimaginable en tiempos de Mubarak: entre la plaza Tahrir y el Nilo, a la vera de la embajada de Estados Unidos, banderolas gigantescas —y una pequeña acampada— piden la libertad del jeque Omar Abdelrahman. El jeque —turbante, barba nívea y gafas de sol sobre su ceguera— es un fundamentalista egipcio que lleva años encarcelado en Estados Unidos como promotor del primer atentado contra las Torres Gemelas, el de 1993. Las autoridades egipcias dejan hacer. Es, dicen, una muestra de la libertad de expresión que reina aquí desde la caída de Mubarak.

También era impensable en tiempos del depuesto rais que un senador y héroe de guerra norteamericano como John McCain desembarcara en El Cairo para negociar la libertad de casi una veintena de compatriotas suyos —“no venimos a amenazar sino a buscar intereses comunes”, aseguraba ayer el senador—, entre ellos el hijo de un ministro de Obama. Y que desde medios gubernamentales egipcios se levantara la cabeza frente a las presiones de la superpotencia en este caso apelando al orgullo patrio. Presiones que incluyen la amenaza de suspender los fondos —1.300 millones de dólares anuales para gastos militares y 250 millones para asuntos civiles— que Washington regala a Egipto desde que firmara la paz con Israel en 1979.

¿Intenta conseguir popularidad la Junta Militar del mariscal Tantaui con lo que parece un recurso al antiamericanismo siempre latente en Egipto? Hay quien así lo malicia en El Cairo —“la Junta hace teatro y la sangre no llegará al río”, dicen— y hay quien se cree lo que se filtra desde la Junta Militar: que la persecución de los norteamericanos es una iniciativa individual de la ministra de Cooperación Internacional, Fayza Abul Naga, que, por cierto, ya ocupaba el puesto en tiempos de Mubarak. ¿Pero es creíble que la ministra actúe así sin algún tipo de luz verde de la Junta?

Lo que conduce a la pregunta esencial: ¿quién manda en el Valle del Nilo? Sin duda, el primer poder, muy por encima de los demás, es la Junta Militar. Pero el suyo no es un poder totalitario como el de los militares argentinos o chilenos o el general Franco. A la Junta se le puede criticar en público, aunque también te pueden encarcelar por criticarla, como les ha ocurrido en el último año a tantos blogueros, periodistas y activistas demócratas.

Un diputado socialdemócrata, Ziad El Eleimy, ha dicho del jefe de la Junta, el mariscal Tantawi, lo siguiente: “como no puede controlar al burro, se aferra a la montura”. El diputado —de la minoría laica y progresista surgida de las legislativas de otoño— hablaba de la reciente matanza en un partido de fútbol en Port Said, y lo del burro y la montura, un viejo dicho egipcio, aludía a que la Junta siempre busca chivos expiatorios en vez de detener a los organizadores de los repetidos episodios de violencia. Por su parte, la Junta, a través de Facebook, dice estar indignada porque el diputado haya llamado “burro”, o sea, haya insultado a Tantawi.

El Parlamento es un escenario para debates relativamente libres como éste. Pero ni controla al Gobierno, ni elabora una nueva Constitución, ni decide sobre las próximas presidenciales. Esas tareas están en manos de la Junta, que acaba de anunciar que el nuevo rais será elegido en junio.

En el Parlamento se sienta el segundo gran poder del Egipto posMubarak: los Hermanos Musulmanes. Detentan la mayoría de los escaños y parecen coincidir con los militares en la idea de que la revolución debe terminarse de una vez y dar paso a un acuerdo entre los piadosos y los uniformados para el reparto del poder. La cofradía, eso sí, se esfuerza por no asustar con propuestas sobre la reislamización forzosa de Egipto. De esto se encargan los salafistas, segunda fuerza parlamentaria, aún más integristas.

Tal reislamización no se ha producido. Nadie ha prohibido el alcohol en los restaurantes de El Cairo ni el bikini en las playas del Mar Rojo. Iría no solo contra los millones de cristianos coptos de Egipto sino contra el turismo, que es lo que lleva un plato de habas a muchos hogares. Incluso entre esa mayoría que votó por los Hermanos Musulmanes domina la idea de que la teocracia islamista es algo que solo se pueden permitir países como Irán o Arabia Saudí con muchísimo petróleo en sus entrañas. Los revolucionarios del 25 de enero son el tercer poder. No se han rendido, siguen combatiendo por la democracia.

Ya estaban así de complicadas las cosas en Egipto cuando, en diciembre, se produjo el procesamiento de 44 personas, de ellas 19 norteamericanos, que trabajaban para ONG de EE UU, unas vinculadas a los partidos demócrata y republicano y otras a movimientos de derechos humanos y de promoción del periodismo libre. Fueron acusadas de recibir “fondos extranjeros” y carecer de “permisos administrativos”, violando así “la soberanía egipcia”.

A EE UU no le falta razón al poner el grito en el cielo. ¿No habíamos quedado en que los amigos demócratas de Egipto debían ayudar en la transición a un nuevo Estado basado en las libertades y los derechos? Pues no, responde la ministra Fayza Abul Naga. Esos activistas se dedicaban a montar líos en Egipto para minar el país. Son unos “subversivos”.

Muamarana, conspiración, es una palabra muy repetida ahora en Egipto. La Junta repite que todo lo malo ocurrido desde la caída de Murabak sería fruto de una innominada “conjura extranjera”. No del mantenimiento de los aparatos represivos de Mubarak, no de la acción —o inacción— de la propia Junta, que al fin y al cabo está formada por militares de Mubarak, sino de alguna mano oculta. ¿Pero estaban en semejante muamara esos cooperantes que parecían dedicarse a promover los valores democráticos? Es lo que viene sugiriendo la ministra Abul Naga, jaleada en la prensa oficialista, incluido Al Ahram, como una heroína nacional por plantarle cara a Washington.

¿Logrará McCain encontrar una salida a este embrollo? ¿Triunfará allí donde fracasó hace unos días el mismísimo jefe de la Junta de Estado Mayor estadounidense? En El Cairo se dice que el apaño será judicial, que el magistrado que el próximo domingo iniciará el juicio oral contra los cooperantes desestimará el caso.

Entretanto, Los Hermanos Musulmanes han amenazado con revisar el tratado de paz con Israel si Washington termina adoptando represalias económicas por el juicio de los cooperantes. No quieren perderse la jugada. En la revolución del 25 de enero no hubo gritos contra EE UU y/o Israel, pero los tiempos son tan confusos en Egipto que el viejo antiamericanismo igual vuelve a ser un fondo de comercio populista.


Los santuarios de los asesinos

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012

Un éxito: pobre, ajustado y sin esperanza

Posteado por on Miércoles, 22 febrero, 2012